Un tribunal de la Cámara de Apelaciones confirmó la condena a prisión perpetua para Milton Carabajal, el joven de 20 años que en la tarde del 11 marzo de 2015 fue hasta una panadería -Imperial- ubicada a escasos metros de Blas Parera al 6900, en el norte de la ciudad.

Una vez dentro del comercio, Carabajal amenazó a la empleada con un arma de fuego y le exigió la recaudación de la caja, la cual en ese entonces llegaba a $300. Con el dinero en mano, el delincuente huyó del lugar en una motocicleta que se encontraba fuera de comercio.

En la panadería no solo se encontraba la empleada sino también quien oficiaba de custodio del local, Leonidas "Pajarito" Quinteros. El mismo, tras el robo, persiguió al delincuente y al llegar a Blas Parera y Pasaje Cayastá lo abordó en la esquina del local de ropa Puro Ego. En tan solo cuestión de segundos, los dos se forcejearon y Carabajal disparó con el arma de fuego.

El impacto del proyectil hirió en la zona del frontal a Quinteros, por lo que terminó tirado en el suelo inmediatamente. A las horas se produjo el fallecimiento del custodio de la panadería Imperial.

En tanto, Carabajal huyó y buscó entrar en la vivienda de un hombre pero fue detenido por agentes policiales que llegaron para intervenir en el violento episodio.

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El caso llegó a juicio en agosto de este año y el 23 de ese mes, el tribunal de jueces de Primera Instancia, compuesto por Sandra Valenti (presidenta), Nicolás Falkenberg y Jorge Patrizzi, impuso una pena de prisión perpetua.

El fallo fue apelado por la defensa de Carabajal y fue el tribunal de jueces de alzada de Segunda Instancia, compuesto por Fernando Gentile Bersano (presidente), Fabio Mudry y Alejandro Tizón, quien analizó el fallo.

En este sentido, los magistrados resolvieron, en un fallo dictado el pasado 30 de noviembre, confirmar la sentencia de primera instancia al sostener que el testimonio que dio Carabajal "se encuentra huérfano recabado de modo que no aparece como una opción para explicar el desenlace de los hechos".

Cabe señalar que el hoy condenado había sostenido que "Quinteros se le tiró encima y que forcejearon, ya que el occiso pretendía quitarle el arma, situación en la que se desencadenó el disparo. De modo que es claro que su relato omite explicar cómo se produjeron dichas lesiones".

Por tal razón, el tribunal consideró que lo "descripto permite concluir que el relato del acusado se contrapone a prueba científica y objetiva que no ha sido cuestionada por la defensa".

"En definitiva, el relato del imputado Carabajal deviene ilógico, ya que su descripción no se ajusta a lo constatado por los expertos", sentenció el fallo dictado por los jueces camaristas de Santa Fe.