Lunes 09 de Octubre de 2023
La pareja del principal imputado en la causa en la que se se investiga el funcionamiento de una "cueva financiera" en el Puerto de Santa Fe asistió a su audiencia indagatoria este lunes por la mañana en el Juzgado Federal Nº 2 de la ciudad.
Según precisaron a UNO desde la fiscalía que lleva adelante el caso la indagada, María Laura M., se negó a prestar declaración luego de la lectura de los cargos que enfrenta y la evidencia que se expuso en su contra en el marco de la causa.
A su vez, indicaron que por el momento no pesará un pedido de prisión preventiva, solicitud que se realizó solo para Ángel Yamil Benavidez hasta esta etapa de la causa.
La calificación imputativa que se le realiza bajo la firma del fiscal federal N°2 Walter Rodríguez se trata de intermediación financiera no autorizada y lavado de activos de origen ilícito, agravado por su calidad de funcionaria pública y por haber actuado en ejercicio de una profesión que requiere habilitación especial. Según detalló la fiscalía a UNO la persona prestaba servicios bajo su actividad como Contadora Pública Nacional en el marco de las actividades ilícitas que se llevaban a cabo en el marco de la cueva financiera.
Se trata de la pareja de Ángel Yamil Benavidez, principal imputado en la investigación y el único indagado sobre el que pesó el pedido de prisión preventiva. María Laura M. trabaja en la administración provincial actual y se desempeña en el cargo de Directora General de Crédito Público del Ministerio de Economía de la provincia.
Es la quinta persona llamada a prestar declaración indagatoria en el juzgado federal que preside el juez Aurelio Cuello Murúa. Luego de que Benavidez se presentó en el juzgado, se indagó a otros tres socios del principal imputado durante el pasado lunes: Carlos Raúl Q., Raúl Adrián M. y Juan Emilio G., prestando dos de ellos declaración y manifestándose inocentes mientras que el tercero se negó a hacerlo.
En la mensajería secuestrada e investigada por la fiscalía se da cuenta de que entre Benavidez se refería hacia la nueva persona bajo pedido de indagatoria como "mi socia". Quien se desempeña como funcionaria de la cartera de Economía en la provincia se encargaba de la registración de cada operación, control de stock de billetes en pesos y en cada moneda extranjera, de calcular la ganancia final que les resultaba de sus operaciones. Además, brindó asesoramiento en materia contable previo a que Benavidez ejecute cada operación que figura en el expediente de la causa.
Mensajes entre ellos
Lo que se revela en el marco de la investigación que lleva adelante la fiscalía es entender el rol de la pareja de Benavidez como profesional garante de llevar adelante la contabilidad de la cueva financiera montada, como así también la emisión de facturas truchas, advertencias por posibles consecuencias financieras negativas con Afip y connivencia en la compraventa de dinero en moneda extranjera para generar réditos económicos que les posibilitaron entre otras cosas la compra de un departamento de 50 mil dólares pagado en billetes.
La clave pasa por los chats que fueron materia de investigación y sustento para las conclusiones a las que arribó la fiscalía para llamar a indagatoria a María Laura M. Ambos estaban en un grupo de Whatsapp en donde Benavidez notificaba sobre puntuales compraventas de dólares cotizados al valor del dólar blue, con montos y nombres, con lo que su pareja asentaba las operaciones y realizaba el balance de las ganancias obtenidas.
Además, fueron encontrados chats en donde Benavidez realizaba consultas de índole profesional hacia la contadora María Laura M. para evaluar la posibilidad de avanzar o no con determinada operación o maniobra, a manera de asesoramiento profesional.
El rol de María Laura M. en la gestión y control contable de las operaciones servía para asegurar que la diferencia económica que daba el negocio ilícito resulte rentable, llevando adelante los cálculos pertinentes del total recaudado, de los costos en concepto de intereses que debían pagar a los “inversores” y de las sumas que necesitaban para esto.
Otro tipo de intervención de la imputada está dado por el asesoramiento técnico y la emisión de comprobantes fiscales (facturación), a raíz de las transferencias que recibió Benavidez en sus cuentas personales como consecuencia de su actividad en la venta de dólares en el mercado informal.
A modo de ejemplo, se pueden distinguir conversaciones donde queda registrado que Benavidez y su pareja, ante la recepción de una transferencia bancaria, emitieron comprobantes a modo de facturas truchas a través del perfil fiscal de Benavidez. Esto se pudo hacer bajo la figura de supuesta prestación de servicios a favor de terceros bajo un irreal negocio de viajes y transporte.