Diez años de prisión para un hombre que intentó matar a una mujer en un puente de la autopista Santa Fe-Rosario

Ricardo Andrés Fernández, de 33 años, fue condenado a 10 años de prisión por una tentativa de femicidio ocurrida en mayo de 2023, cuando la víctima practicaba running en un puente de la autopista Santa Fe-Rosario, en jurisdicción de Coronda. La investigación estuvo a cargo del fiscal Marcelo Nessier.

Lunes 22 de Septiembre de 2025

Un hombre de 33 años identificado como Ricardo Andrés Fernández fue condenado a 10 años de prisión por haber cometido una tentativa de femicidio en un puente de la autopista Santa Fe-Rosario, en jurisdicción de Coronda (departamento San Jerónimo).

La sentencia fue dispuesta por el juez Pablo Busaniche, en el marco de un juicio abreviado que se desarrolló en los tribunales de la ciudad de Santa Fe.

El fiscal Marcelo Nessier, quien estuvo a cargo de la investigación y representó al MPA en la audiencia, destacó que “la víctima fue informada sobre lo ordenado y manifestó su conformidad”.

Además, explicó que durante la etapa de investigación y a pedido de la defensa, Fernández fue evaluado por la Junta Especial de Salud Mental, cuyo informe determinó que comprendía la criminalidad de sus actos.

El ataque

El fiscal relató que el ilícito ocurrió el miércoles 24 de mayo de 2023, aproximadamente a las 17:00, cuando Fernández intentó matar a una mujer que practicaba running en el puente sobre el kilómetro 107 de la autopista Santa Fe-Rosario, a la altura de Coronda.

“Fernández interceptó a la mujer mientras realizaba la actividad deportiva, la hizo caer al suelo, la tomó por la fuerza y comenzó a asfixiarla mientras la insultaba”, señaló Nessier.

“El agresor no logró su cometido porque la víctima pudo defenderse del ataque”, agregó. El funcionario precisó que la mujer y Fernández se conocían ‘de vista’, pero que no habían interactuado antes del ilícito.

Responsabilidad penal

Fernández reconoció su responsabilidad penal como autor de una tentativa de homicidio calificado, por haber sido cometido por un hombre contra una mujer, mediando violencia de género.

Junto con su abogada defensora, el condenado aceptó la atribución delictiva, la pena impuesta y la decisión de abreviar los procedimientos del juicio, resolviendo así su condena a diez años de prisión.