Judiciales
Viernes 15 de Junio de 2018

El exjefe del Departamento de Logística acordó pagar en cuotas el fraude que cometió

Así se dispuso en la mañana de este viernes en el marco de la "causa del D4". En los próximos días el juez penal, Jorge Patrizi, tendrá que definir si homologa el acuerdo abreviado que estableció tres años de prisión.

José María Leiva (51), el exjefe del Departamento de Logística (D4), dependiente del Ministerio Seguridad de la provincia, que el 13 de septiembre de 2017 fue detenido en el marco de la causa que investigó el fraude al Estado provincial con falsos arreglos a móviles policiales, acordó en la mañana de este viernes una pena de tres años de prisión efectiva.

El acuerdo de la pena se dio en el marco de una audiencia de juicio abreviado que tuvo lugar en la Sala I del subsuelo de tribunales y se dio entre la defensa de Leiva, a cargo de Daniel Rocca y Catalino Portillo, y los fiscales del caso, Ezequiel Hernández y Leandro Lazzarini, del área de Delitos Complejos del Ministerio Público de la Acusación.

El juicio exprés fue ante el juez de la Investigación Penal Preparatoria, Jorge Patrizi, quien admitió el acto y en los próximos días deberá definir si homologa el acuerdo llevado a cabo entre las partes y el propio imputado.

Con este nuevo acuerdo, ya son tres los imputados en la causa que se hicieron cargo del ardid delictivo que investigó la Justicia entre septiembre del 2015 y 2016 y que destapó una oscura trama corrupta que se basó en facturar, por medio de una organización, arreglos de móviles policiales que nunca eran reparados en talleres mecánicos de la ciudad.

El pasado 14 de mayo, el contador público Ariel Villanueva y el mecánico Andrés Soto también se hicieron cargo de haber defraudado al Estado provincial y acordaron tres años de prisión. En el caso de Soto, su pena se agravó por una causa conexa sobre "corrupción de menores" que tuvo a su hija como víctima.

Pago en cuotas
Al igual que Villanueva, Leiva tendrá que devolver al Estado provincial el monto de la defraudación, un total de $497.338,79, el cual fue detectado a través de una serie de partidas presupuestarias.

Por ejemplo, en las partidas de "Gasto de Funcionamiento y Desarrollo de Actividades destinadas a Jefatura de Provincia" se liquidaron: en febrero del 2016, $83.978, 67; enero 2016, $96.616,37; diciembre 2015, $108.432,10; noviembre del 2015, $101.432, 06; y octubre del 2015, $106.879,59.

Por este monto, el acuerdo establecido determinó que Leiva deba abonar una suma total de 90.000 pesos y también tendrá que pagarle al Estado provincial, a modo de reparación, $204.420,50, repartido en 11 cuotas.

En la misma línea, también tendrá que donar 150.000 pesos a una entidad pública de la ciudad de Santa Fe. Esa donación se dará en 30 cuotas de 5.000 pesos.

Satisfecho
"Los acuerdos se dieron formando una colaboración que tuvo Leiva en el proceso y así será condenado a la pena de tres años de prisión en firme, con lo cual ya hoy obtiene su inmediata libertad", contó en rueda de prensa el abogado particular del imputado, Daniel Rocca.

Según indicó el letrado, Leiva logró aportar información importante a la causa y ello ayudó a continuar con la investigación. "Mi defendido no declaró como arrepentido, ha colaborado en algunos aspectos", aclaró y agregó que "en Fiscalía ha comentado algunos temas que han servido a la investigación y así poder esclarecer este hecho".

Dos años después
La condena abreviada, que fue admitida por el juez Patrizi en la mañana de este viernes, forma parte de una causa que fue iniciada en 2016 por el fiscal del MPA, Roberto Apullán, y que derivó en septiembre del 2017 en la detención de ocho personas, entre ellas el exjefe de Policía de la provincia, Rafael Grau, y otros funcionarios policiales.

La maniobra que detectó en su momento la Fiscalía –y que fue aportada por medio de una denuncia del ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro– se basó en una serie de defraudaciones fundamentadas en la facturación de arreglos o ploteos de automóviles pertenecientes a la policía provincial pero que nunca eran reparados.