Eran cerca de las 2 de la madrugada cuando Ivana Antonela Gutiérrez recibió dos disparos de arma de fuego que impactaron en su cráneo. Estaba parada afuera de una vivienda en Pasaje Marsengo al 7400, en barrio Nueva Pompeya. Vivía a unas pocas cuadras de allí, en Azcuénaga al 3100.

Baleada y sin presentar demasiados signos de vida, la mujer de 25 años fue trasladada en una ambulancia del Sies 107 al hospital José María Cullen. Fue atendida y asistida por los médicos del servicio de emergentología en el shockroom y cuando el reloj promediaba las 3.30, se constató su deceso.

El cadáver de la joven fue derivado a la morgue judicial por orden de la fiscal del caso, Cristina Ferraro, quien ordenó que se le practique la autopsia. Un día después, el cuerpo fue entregado a los familiares para que se lleve a cabo el velorio, mientras que la investigación apuntó a dos sujetos en moto, como los autores del crimen.

Ese velorio, ese último adiós de los familiares de Gutiérrez, fue lo que provocó que en la tarde del lunes, alrededor de las 17, un grupo de cuatro presos, alojados en la Unidad Penitenciaria N° 2 de Las Flores, generen un incendio en el interior del pabellón N° 4.

Es que de los cuatro reclusos que realizaron la protesta se encontraba uno en especial: Marcelo Exequiel Gutiérrez, condenado el 9 de noviembre del 2010 a 25 años de prisión efectiva por un crimen ocurrido en 2009. El susodicho es hermano de Ivana, la mujer ultimada de dos balazos el último sábado.

Marcelo Gutiérrez había solicitado poder asistir al velorio de su hermana, pero el pedido fue rechazado. En este sentido, existen versiones en torno a quien le habría rechazado la solicitud para despedir los restos de su hermana. Desde el Servicio Penitenciario indicaron que fue el Juzgado de Ejecución (a cargo de Instrucción 5ª) quien rechazó la salida, mientras que desde la Justicia aclararon que a ese tipo de trámites lo pudieron realizar desde la órbita penitenciaria.

La revuelta incendiaria duró un rato y logró ser sofocada por Bomberos Zapadores y así se evitó que hubiera lesionados, como así también la fuga de algún recluso.

Hace nueve años

El homicidio por el cual Gutiérrez fue condenado, tuvo lugar en Risso al 2800 en barrio Transporte, en horas del mediodía del 19 de septiembre del 2009. En el mismo resultó fallecido Jorge Brochero, con un tiro en la cabeza, mientras que su hijo, Diego, resultó herido en la espalda, y logró salvarse.