En la mañana de este jueves, en la Sala I del subsuelo de tribunales, el juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Eduardo Pocoví, dispuso la prisión preventiva para los dos delincuentes que la semana pasada protagonizaron una fuerte entradera en la zona de Colastiné Norte.

El dictamen del magistrado se produjo de manera exprés luego de que la defensa de los imputados, a cargo de Ignacio Alfonso Garrone y los fiscales Ignacio Lascurain y Carlos Lacuadra acordaran la medida cautelar. En este sentido, existe la posibilidad de que ambos acusados pauten una pena abreviada en los próximos días.

Los imputados son un hombre abocado a la "compra y venta de electrodomésticos", identificado como Jesús M. (39) y un vendedor ambulante llamado José G. (38). Los dos fueron imputados el pasado martes como "coautores de robo calificado y estafa, ambos delitos fueron atribuidos en concurso real".

A los mismos se los acusa de haber perforado y destruido el tejido y una puerta de hierro lateral del cerco perimetral que rodea una vivienda ubicada en calle Canillitas al 5300 de Colastiné Norte. Posteriormente, ingresaron a la propiedad y sorprendieron al propietario del inmueble, le apuntaron con un arma de fuego y lo golpearon en la espalda para luego atarlo de pies y manos con cordones. En tanto, también hicieron lo mismo a su esposa.

Según arrojó la investigación, Jesús M. y José G. permanecieron en la vivienda alrededor de 40 minutos causando un fuerte miedo en los moradores mientras les exigían una suma de dinero y pertenencias de valor.

En total, se llevaron una notebook, dos teléfonos celulares y alrededor de 6.000 pesos en efectivo.

Con el correr de los días, los imputados vendieron uno de los celulares que robaron de la propiedad de Canillitas al 5300 y tras su activación, los investigadores lograron localizar el aparato y dónde se encontraba.

Fue así que se dispuso un allanamiento a una propiedad y se logró encontrar el aparato y a quien lo tenía en su poder. Esa persona indicó que lo había comprado en el mercado ilegal, por lo que arrojó datos que sirvieron para la investigación.

El domingo, agentes policiales fueron hasta uno de los domicilios de los vendedores y lograron ingresar al domicilio por medio de un allanamiento. Allí estaban los acusados, los cuales al ver la irrupción no opusieron resistencia. A su vez, los pesquisas encontraron varios elementos vinculados a la fuerte entradera ocurrida el 22 de mayo pasado.

Según se supo, los dos imputados ya habían afrontado otros procesos judiciales. Por un lado, José G. purgó una condena de 16 años de prisión efectiva, mientras que Jesús M. cumplió una pena de cuatro años.