El juicio oral y público en el cual fue juzgado un cocinero y su pareja, por un asesinato ocurrido en 2016, en barrio Barranquitas, llegó a su ocaso este lunes y el próximo miércoles se conocerá el veredicto del tribunal de jueces conformado por José Luis García Troiano, Jorge Pegassano y Rodolfo Mingarini.

El caso ocurrió el 21 de abril del 2016, en Perú y Avenida Perón, y por el mismo falleció, tras recibir tres impactos de un arma de fuego, calibre 9 milímetros, Lucas Emanuel Ayala, un joven de 25 años que se encontraba en la vereda, a escasos metros de una gomería, tomando una gaseosa.

Por ese hecho fueron llevados a juicio, Fernando "Cuca" Díaz, un cocinero de un bar de la zona de Bulevar -y también prestamistas- y su pareja, Laura D'Angelo. Los dos fueron acusados de haber llegado en moto hasta donde se encontraba Ayala y haber descerrajado una lluvia de balas que terminaron con la vida del muchacho, que a pesar de haber sido llevado hasta el Hospital Cullen en un móvil del Comando Radioeléctrico, murió a causa de los disparos.

El juicio comenzó el pasado 30 de julio en el subsuelo de tribunales y un día después quedó trunco luego de que la fiscal del caso, Cristina Ferraro, solicitó que se postergue ya que los testigos claves de la causa no se hicieron presentes. El pedido fue avalado por el tribunal y el debate se reanudó una semana después. El pasado jueves, 9 de agosto, el juicio se retomó y derivó este lunes en los alegatos de clausura de ambas partes.

La pena máxima

En su alegato de clausura, la fiscal Ferraro pidió la prisión perpetua para Díaz y D'Angelo, tras considerar que los dos imputados fueron los autores del crimen de Perú y Avenida Perón y del intento de asesinato de un joven de 19 años, identificado como Jesús B., en Blas Parera al 6900, diez días antes de que suceda lo de Ayala.

Para la funcionaria de la Unidad Especial de Homicidios, quedó comprobado a lo largo del debate, la "autoría de Díaz y D'Angelo", en el asesinato de Ayala en la tentativa de homicidio del joven de 19 años.

En este sentido, Ferraro indicó que quedó "desvirtuada la coartada" impulsada por la defensa, de que Díaz, respecto al intento de asesinato de Jesús B., no se encontraba en Santa Fe ese día ya que supuestamente fue arrestado por agentes de la Comisaría N° 21 de Arroyo Aguiar. Cabe destacar que por ese hecho, el fiscal de Delitos Complejos, Ezequiel Hernández imputó a un agente policial de esa dependencia por "falsificación de documentos públicos".

En otro tramo de su alegato, la fiscal indicó que en el juicio quedó corroborado que Díaz le disparó a Ayala con un arma de fuego y por ello se refirió a los tres testigos claves que estuvieron con la víctima de manera presencial el día del hecho.

"Los tres testigos declararon con posterioridad al hecho con un relato preciso, claro y detallado. Los mismos ratificaron esa declaración en septiembre en Fiscalía", explicó Ferraro ante el tribunal.

Por las declaraciones de los testigos en el juicio, los cuales no reconocieron a Díaz como el autor de los disparos, la fiscal sostuvo que los tres se situaron en el lugar pero ninguno supo decir en el debate quién cometió el hecho. "Es imposible que no hayan podido ver quién cometió el hecho", expresó Ferraro.

En la misma sintonía

Desde la querella, los abogados del Centro de Asistencia Judicial (CAJ), Federico Lombardi y Agustín Roubineau, adhirieron al pedido de prisión perpetua para los imputados y además hicieron hincapié en que los tres testigos claves, que durante la investigación acusaron a Díaz y D'Angelo como los autores del hecho, llegaron al juicio amenazados.

Por esa razón, se refirió al testigo Franco P. Y. A., quien durante el debate dijo que vio a Ayala ya muerto y que no vio a su matador, situación contraria a lo que había sostenido en sus declaraciones en la Fiscalía de Homicidios. "Él vio todo desde arriba, no puede haber inventado todo en Fiscalía", argumentó Lombardi y sostuvo: "Acá (en la sala) dijo lo mismo pero no se animó a decir quiénes fueron los autores". "Acá cambiaron la declaración porque fueron amenazados, en ese contexto llegaron", apuntó.

Para la defensa, no hay certezas

A su turno, el abogado defensor de D'Angelo, Claudio Torres Del Sel, indicó en su alegato que "no hubo ningún grado de certeza que vincule" a su defendida con el hecho atribuido por la Fiscalía.

El letrado también habló de los tres testigos claves y aclaró que "puede no gustar (a la Fiscalía) la respuesta que han dado pero lo que dijeron fue bajo juramento, ante este tribunal".

Por ese motivo, explicó que la prueba desarrollada es la que se generó durante el juicio y no a la que se retrotrajo la Fiscalía y querella en torno a lo que dijeron los testigos durante la etapa de investigación. "El centro de la gravedad es lo que ocurre durante el debate", sentenció.

En tanto, destacó que si el tribunal acepta la pena de que D'Angelo fue una partícipe necesaria en el caso -ya que fue acusada de haber manejado la moto en la que iba Díaz- "¿cómo prueba la Fiscalía el interés doloso de su defendida?". "Es imposible, no tienen forma de comprobarlo", expuso Torres Del Sel, por lo que pidió la absolución de su clienta.

Por último, Germán Corazza volvió a reiterar de que su defendido no se encontraba el día en que intentaron asesinar con disparos de arma de fuego en Blas Parera al 6900. Por esa razón, explicó que su defendido estaba en Arroyo Aguiar, ya que había sido detenido por agentes de la Comisaría N° 21 de esa localidad. "Las pruebas no han podido destruir la presunción de inocencia de nuestro defendido", argumentó.

En cuanto al homicidio de Ayala, el abogado Aguilar, sostuvo que quedó absolutamente claro que su defendido no participó del hecho. A su vez, señaló en torno a las amenazas a los testigos que fueron denunciadas por la querella, que "los testigos no fueron amenazados por los familiares de Díaz, sino por los de la víctima". En esa línea, fundamentó que el testigo, Daniel H., dijo en su declaración ante el tribunal que no fue a declarar el 31 de julio pasado por miedo a los familiares de Ayala. Por último, explicó que el testimonio de Franco P. Y. A. fue tomado por la Fiscalía como "testigo hostil", porque la "fiscal no escuchó lo que quería escuchar".

"Evidentemente, el fondo de la cuestión, no quedó probada", aseguró y por tal motivo solicitó al tribunal que absuelva a Díaz el próximo miercoles, cuando a partir de las 8.30, se conozca la sentencia.