A un mes de haber sido procesado por el juez penal Darío Sánchez en el marco de la causa que investiga estafas y defraudaciones en las escrituras del Registro de la Propiedad, el escribano Pablo Galván rompió el silencio.

En diálogo con UNO Santa Fe, el letrado, acusado de participar de una asociación ilícita que modificó las escrituras de las propiedades y colocó a otras personas como nuevos titulares, hace prevalecer su inocencia y acusa a funcionarios de la repartición provincial de tener responsabilidades en la maniobra.

La causa tuvo su inicio en 2011, cuando el exministro de Justicia de la provincia, Roberto Vicente, y la extitular del Registro General de la Propiedad, Nora Mauro, denunciaron en la Justicia provincial la existencia de una supuesta organización abocada a modificar las escrituras y colocar a falsos titulares que aparecieran como nuevos contribuyentes a los sistemas tributarios.

Mediante esa fraudulenta acción una persona figuraba como propietaria de un inmueble, lote o campo y luego transfería (por medio de la venta y/o donación) a terceras personas.

Para el escribano Galván, los exfuncionarios Mauro y Vicente, en vez de haber sido querellantes tendrían que también estar procesados en el fallo que dictó el juez de Instrucción 5ª el 29 de diciembre del 2017, donde fueron acusadas 26 personas por delitos de estafas y asociación ilícita.

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"Son los primeros responsables de este tema ya que uno era ministro a cargo del Registro de la Propiedad y Mauro era directora", sostuvo y agregó: "No entiendo cómo en semejante adulteración que se hace dentro de esa institución nadie de ahí es responsable".

El planteo del profesional también se refiere al primer procesamiento que tuvo la causa, cuando en 2013, el entonces juez de Instrucción, Jorge Pegassano, dictó el procesamiento para él y otros dos escribanos. Aquel dictamen fue apelado y un tribunal de la Cámara de Apelaciones revocó el fallo del magistrado de primera instancia. A su vez, la causa cambió de juzgado y recayó en manos del juez Sánchez. "La apelación cuestiona mucho el proceder del juez interviniente", explicó. "No hay nexo entre las pruebas que tiene y el comportamiento de nosotros", señaló.

"Aquel fallo de la Cámara no concreta en ningún momento qué acto es el que contiene el dolo de conocer y querer por parte de los escribanos", citó Galván en torno al dictamen de un tribunal de alzada que echó atrás la investigación del juez Pegassano.

"La camarista en su momento sostiene que no hay nexo que justifique o compruebe la existencia de un dolo", explicó.

Sobre el nuevo procesamiento dictado por Sánchez, el imputado mostró su disconformidad. "Nos encontramos con que el magistrado este tiene la misma postura y como si fuera una cosa distinta, ante los mismos hechos, en vez de procesar a tres escribanos procesa a 26 personas. O sea, ¿falló Pegassano o se excedió Sánchez? Ante un mismo hecho, semejante diferencia, parece sospechosa", destacó. "Yo no tengo vínculo con toda esta gente, ni siquiera con los escribanos", aclaró.

En su descargo, Galván cuestiona además al actual titular del Registro de la Propiedad, Matías Figueroa. "Pretende eliminar toda clase de responsabilidad de la institución", afirmó.

Consultado por si cree que algún personal de esa área tiene responsabilidad en el ardid investigado, el escribano aseveró que sí. "De la misma manera que el juez, en forma deliberada y discrecional, nos acusa, podría haber pensado de Vicente y Mauro", opinó.

El fallo de Sánchez fue apelado por la defensa de Galván, a cargo de Nestor Oroño, el cual recurrirá a segunda instancia con el mismo planteo que ya expuso en el dictamen anterior dictado por el juez Pegassano. Sobre ese nuevo paso judicial, el escribano aclaró tener cierta inquietud.

"El temor mío es que lo tomen funcionarios judiciales que tengan la misma cabeza que tienen Pegassano y Sánchez, que son dos jueces, sin faltarles el respeto, que adecuan la ley a la finalidad que se les ordena o que ellos discrecionalmente eligen que tiene que pasar", sentenció el escribano imputado en la causa.