A dos años de haber sido acribillado a balazos Lucas Ayala, en Blas Parera y Perú, el próximo 30 de julio, en los tribunales provinciales, se iniciará el juicio oral y público que tiene como imputada a una pareja, acusada de la ejecución que le costó la vida al joven de 23 años el 21 de abril del 2016.

El debate estará compuesto por un tribunal pluripersonal a cargo de Eduardo Pocoví, se desarrollará durante siete jornadas y culminará el 8 de agosto, a las 14, en el subsuelo tribunalicio. La parte acusatoria estará a cargo de la fiscal del área de Homicidios, Cristina Ferraro, mientras que la defensa de los imputados, Fernando "Cuca" Díaz (41) y Laura D'Angelo (32), tendrá a los abogados Germán Corazza y Juan Aguilar.

En la audiencia preliminar al juicio, la fiscal Ferraro ya anticipó que solicitará la pena de prisión perpetua para los dos acusados que llegan a la instancia de juicio imputados como autores penalmente responsables de "homicidio calificado por el uso de arma de fuego".

Díaz llegará al juicio también acusado de intento de homicidio -por un hecho ocurrido diez días antes al asesinato de Lucas Ayala-, en Blas Parera al 6900, donde habría disparado a un joven. La víctima de ese violento episodio, ocurrido cerca de las 19, recibió un balazo, de tres efectuados, y debió ser trasladado al hospital José María Cullen, donde lograron salvarlo.

El móvil

Cristina Centurión, la madre de Ayala, indicó a UNO Santa Fe que el móvil del crimen de su hijo fue porque se negó a vender estupefacientes para Díaz, el cual oficiaba como "prestamista".

"Mi hijo me dijo que lo querían matar porque se negaba a vender droga para él", destacó la madre del joven fallecido que prestará su testimonio en el futuro debate. "Díaz era prestamista y mi hijo cobraba para él. Quería que mi hijo venda droga para él y él dijo que no, que no iba a vender", detalló.

"Un día vino y me amenazó a mí. Yo estaba sentada con una de mis hijas y vino y me dijo: "Yo te lo voy a matar a tu hijo. Después no va haber problemas, mi hermano me va a sacar de la cárcel"", agregó Centurión, quien por el estrés sufrido desde la pérdida de su hijo llegó a perder la visión de su ojo derecho.

"Quiero que los condenen a los dos, no quiero que salgan", sentenció.