Un dictamen de la Corte Suprema Justicia de la provincia dejó firme el fallo que condenó a los tres imputados en la muerte de Serena Martínez, la nena de siete años que recibió un impacto de bala en la cabeza el 29 de noviembre del 2013, a causa de un conflicto armado en barrio Alto Verde.

El máximo tribunal de Justicia falló en el caso porque el abogado de los tres condenados, Horacio Paulazzo, recurrió ante la Corte, luego de que un tribunal de alzada de la Cámara de Apelaciones de Santa Fe confirmó la sentencia resuelta el 31 de octubre del 2016.

Por el hecho la Justicia provincial le impuso la pena de 18 años de prisión efectiva a Carlos Roberto "Loco" Vega (24); Luis Antonio Cabrera (32) alias "Pizi", y Lucas Maximiliano Fernández (21), alias "Cepillín". Todos fueron juzgados en el marco de un juicio oral y público en el cual se los condenó como autores responsables de la muerte de la niña tras haber efectuado disparos, en medio de una balacera desatada en Alto Verde, que atravesaron la laguna Setúbal e impactaron en la cabeza de Serena.

La condena de ese juicio estuvo a cargo de un tribunal conformado por los jueces Orlando Pascua (presidente), Jorge Pegassano y Darío Sánchez y sentenció a los tres imputados a 20 años de prisión como "coautores penalmente responsables de los delitos de tentativa de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, reiterado en dos oportunidades, y por homicidio agravado por el uso de arma de fuego".

• LEER MÁS: Caso Serena Martínez: confirman la condena a los tres imputados, pasarán 18 años presos

Meses después, el 29 de marzo del 2017, la defensa de los reos apeló la medida y pidió la absolución para los tres. El 26 de abril, el tribunal de jueces Alejandro Tizón, Fabio Mudry y Gentile Bersano dejó firme el fallo pero modificó la pena ya que la redujo a 18 años a los tres involucrados en el crimen.

Tras ese dictamen, el abogado defensor del trío interpuso un recurso de inconstitucionalidad y fue en queja a la Corte Suprema de Justicia tras sostener que la confirmación de la condena fue de manera arbitraria. Además, cuestionó que el tribunal de segunda instancia no tenía "elementos de convicción para confirmar la condena".

Otro planteo que esgrimió en ese entonces Paulazzo fue que los disparos se efectuaron hacia arriba. En tanto, reiteró que para adjudicarles "la coautoría a los encartados se forzaron las constancias de la causa, en el entendimiento de que es difícil sostener la reconstrucción de los hechos en los que se basó". En esa línea, consideró que sus defendidos no podrían, "teniendo en cuenta el tiempo transcurrido y las distancias que debieron recorrer, haber pasado por el puente -de ingreso al barrio-, ido hasta la zona de Alto Verde, cambiarse la ropa y buscado armas y municiones para después haber regresado para disparar y herir".

Por otro lado, el letrado volvió a destacar, tal como lo hizo en las distintas instancias de la causa, que sus defendidos "no podían pensar que un proyectil culminaría del otro lado de la laguna e impactaría sobre una niña, es decir, que era imposible de ver o conocer que estaba allí". En ese aspecto, Paulazzo consideró que no existió "dolo de homicidio".

No prosperará

En su fallo, los ministros de la Corte, Daniel Erbetta, Roberto Héctor Falistocco, Rafael Gutiérrez, Mario Netri y Eduardo Guillermo Spuler, destacaron que la queja interpuesta por Paulazzo no prosperará tras sostener que los argumentos ante la Corte, "revelan la mera discrepancia" con los fundamentos expuestos por el tribunal de segunda instancia que confirmó el fallo del 2016.

"Las consideraciones efectuadas por la presente remiten a cuestiones de ponderación de pruebas y de derecho común, materias todas ellas que son propias de los jueces de la causa y que no incumbe a este Tribunal revisar en esta instancia de excepción, salvo supuestos de arbitrariedad, que no logra la defensa acreditar", indicó el dictamen resuelto al que tuvo acceso UNO Santa Fe.

En otro tramo, el fallo analizó las calificaciones jurídicas que atribuyó el tribunal de jueces camaristas y sostuvo que "la adecuación típica de los hechos endilgados fue minuciosamente tratada por los camaristas, quienes explicaron por qué no correspondían las calificaciones pretendidas por la defensa".

Por otro lado, los magistrados se refirieron a la individualización de la pena y consideraron que no se "advierte la presencia de las causales de descalificación esgrimidas. Pese al esfuerzo de la recurrente, tampoco logra en este punto persuadir a este tribunal de que la Cámara (de Apelaciones) hubiera efectuado una exégesis (interpretación de algo) irrazonable de las disposiciones en juego que habilite la instancia de excepción pretendida".

Por último y en torno a la garantía de imparcialidad argumentada por la defensa, el fallo destacó que el escrito "carece de una concreta y fundada postulación constitucional, puesto que sus alegaciones solo constituyen meros cuestionamientos genéricos y sin precisiones concretas acerca de la relación existente entre los fundamentos de fondo con la pretendida cuestión constitucional que se plantea".

El caso

El terrible suceso ocurrió en la tarde del 29 de noviembre del 2013. Serena Martínez, de siete años, se encontraba en el Club Regatas donde se desarrollaba una actividad entre los niños y sus padres.

Del otro lado, en el ingreso al barrio Alto Verde, cerca de las 18, se desató un fuerte tiroteo y una serie de disparos atravesaron la Setúbal. Uno de ellos, proveniente de un arma de fuego calibre 9 milímetros, impactó en Serena, quien justamente en ese entonces había bajado a un subsuelo a tomar agua.

La niña fue llevada de urgencia al hospital de niños Orlando Alassia, donde quedó internada, pero seis días después, el 5 de diciembre, la pequeña falleció en el nosocomio provincial a causa del balazo.