La Corte Suprema de Justicia expresó formalmente su más firme repudio respecto de los actos de violencia e intimidación que son de público conocimiento, perpetrados en domicilios de la ciudad de Rosario, y que iban indudablemente dirigidos a magistrados que recientemente han intervenido en causas penales de trascendencia pública.

Asimismo, el máximo tribunal provincial se solidarizó con el doctor Ismael Manfrín, quien resulta particularmente afectado en el caso, y le ofrece todo su apoyo institucional a los fines de que pueda seguir desarrollando sus tareas con la independencia e imparcialidad que exigen el desempeño de los cargos jurisdiccionales.

Por último, y más allá de las prontas medidas desplegadas por el Poder Ejecutivo en orden a la protección de los magistrados y funcionarios relacionados con los hechos, la oportunidad es propicia para requerir que se mantengan dichas medidas y que se adopten todas aquellas que sean necesarias, a los fines de que los Tribunales -y, en general, la ciudadanía y todas las autoridades de la provincia- puedan desarrollar sus respectivas actividades y funciones en el más adecuado marco institucional.