Estela Maris Rizzo Báez, la abogada que asesora legalmente a Martín y Cristian Lanatta, condenados en 2012 por el triple crimen de General Rodríguez, sostuvo que es necesario que la causa que irá a juicio el próximo 21 de agosto en Santa Fe, debería unificarse con el resto de las causas que se instruyeron tras su evasión de la Unidad N° 30 de General Alvear en 2015.

Para la letrada, que también cuenta con el acompañamiento de Vanesa Berecini y Pedro Martiño, tanto lo acontecido en Santa Fe, como así también en provincia de Buenos Aires tras la fuga del penal son parte de un solo hecho y por ello anticipó que solicitará la inhibición de los tribunales y Fiscalías que participan en Santa Fe.

En su paso por la ciudad de Santa Fe, indicaron a UNO Santa Fe que "todo arrancó en La Plata, con la fuga. Está la causa de Ranchos, que también se tramita en un tribunal platense. Y después pasan a Santa Fe, por una causa federal y otra provincial. Todos juicios diferentes y todos por una misma cuestión que es un mismo hecho", explicó.

"Todo es una línea de tiempo que tendría que resolverse en el mismo tribunal. Todo lo tendría que absorber el Tribunal Oral Criminal N° 1 de La Plata y resolver absolutamente todo", señaló la letrada. "Nosotros creemos que nadie quiere dejar esta causa por lo mediática que es", opinó Rizzo Báez.

Sus dichos se producen justamente cuando los condenados por el triple crimen deben afrontar el juicio público en el Tribunal Oral Federal de Santa Fe en el marco de la causa que investigó el tiroteo en la zona rural de San Carlos, donde resultó herido, de un disparo de arma de fuego, un comandante de la Gendarmería Nacional.

Dicho juicio iba a comenzar este lunes 6 de agosto pero el pasado jueves el tribunal determinó que se postergue dos semanas y que comience el próximo 21 de este mes en el estrado federal.

La defensa, la cuestión central

La postergación del juicio fue luego de que el tribunal revocó la defensa de los imputados en la causa federal de Santa Fe, a cargo de María Gasaro y Humberto Próspero, el pasado viernes 27 de julio. Esa revocación ocurrió luego de que los Lanatta presentaron un poder donde explicaban que desistían de Gasaro y Próspero ya que hacía dos años que no los visitaban en el penal de Ezeiza, donde actualmente se encuentran detenidos.

A partir de esa baja, asumió automáticamente la defensa oficial ante tribunal, a cargo de Julio Agnoli, perteneciente al Ministerio Público de la Defensa y ante esa situación se prorrogó la fecha del juicio para que pueda tener acceso al expediente judicial.

De ser así, el debate se llevaría a cabo entre Agnoli como defensor y el fiscal general, Martín Suárez Faisal. Todos ante el tribunal de jueces que será presidido por María Ivón Vella y que tendrá como vocales a Luciano Lauría y José Maria Escobar Cello.

Un juicio de por medio

En medio de la postergación del juicio de los Lanatta y Schillaci en la Justicia Federal de Santa Fe, los tres exprófugos deberán afrontar un juicio en la ciudad de La Plata el próximo 14 de agosto ante un tribunal que será presidido por el juez Juan José Ruiz.

Ese próximo debate tendrá su inicio en la Sala A del Tribunal Oral en lo Criminal N° 1. Al mismo, los Lanatta y Schillaci llegan acusados por la fiscal, Virginia Bravo -durante la etapa de instrucción- de haberse evadido del penal de General Alvear el 27 de diciembre del 2015 a las 1.45.

Esa fuga, según la fiscal, se desarrolló luego de haber golpeado a un guardia que ingresó a un sector del penal para realizar el habitual conteo. En ese momento, los prófugos lo ataron de pies y manos, y le sustrajeron las botas que llevaba puestas, una tricota y las llaves de un Fiat 128 que era de su propiedad.

A continuación, amenazaron con un arma a otro guardia para que les abra una de las rejas del penal. Finalmente, se trasladaron hacia una oficina de guardia donde estaba el jefe de turno al que le colocaron una supuesta arma de fuego sobre la espalda y lo amenazaron con dispararle.

Minutos después, huyeron a bordo del automóvil Fiat 128 perteneciente a uno de los agentes penitenciarios atacados.