Judiciales
Miércoles 24 de Enero de 2018

La historia del sicario colombiano que robó en Santa Fe y ahora será extraditado

Fue detenido en 2011 por una serie de atracos cometidos en el centro y norte de la provincia. Dijo que era turista y que vino a ver la Copa América, pero la Justicia no le creyó. Ahora deberá ser enviado a Colombia para purgar una pena de más de 20 años.

César Augusto Jiménez Rondón, oriundo de la ciudad de Bogotá, Colombia, cuya residencia actual es la Unidad Penitenciaria Nº 1 de Coronda, será extraditado a su país de origen por orden de la Corte Suprema de Justicia de la Nación tras haber sido condenado por el Estado colombiano a 21 años de prisión efectiva por un homicidio cometido en la ciudad de Zipaquirá en el año 2008.

El bogotano purga una sentencia de seis años y ocho meses en suelo santafesino luego de haber formado parte de una organización de siete colombianos, con residencia en Buenos Aires, que en 2011 cometió una serie de atracos en las localidades de Crespo, Reconquista, Rafaela, Avellaneda y la misma ciudad de Santa Fe.

Los mismos cobraron fama en ese entonces tras ser arrestados el 17 de junio del 2011 en el peaje de la localidad de Videla (departamento San Justo) por agentes de la antigua Agrupación de Unidades Especiales (AUE). Dicha organización estuvo compuesta por Jeisson Eduardo Navarrete, Rodrigo Sárate Becerra, Wilson Javier González Pinzón, Óscar Maldonado Rodríguez, Juan Esteban Ochoa Castro, Cristian Camilo Guerrero y César Augusto Jiménez Rondón. Los mismos habían argumentado que arribaron al país como turistas ya que en ese entonces se disputaba la Copa América, de la cual Santa Fe capital fue sede de distintos partidos que disputó la selección cafetera en el Brigadier López.


colombiabolivia.jpg
En julio del 2011, por la Copa America, Colombia y Bolivia se enfrentaron.
En julio del 2011, por la Copa America, Colombia y Bolivia se enfrentaron.


Los siete fueron condenados en 2013 por el juez de Sentencia de la Sexta Nominación, Cristian Fiz, el cual dictó distintas penas por "robo agravado" para los extranjeros que cometieron escruches en viviendas y que se movilizaban en un Peugeot 207 y Ford Fiesta Energy por todo el centro norte de la provincia.

El díctamen judicial sentenció a González Pinzón, Becerra, Navarrete y Maldonado Rodríguez a 10 años de prisión, mientras que Ochoa Castro, Guerrero y el flamante extraditado, Jiménez Rondón, a doce años de cárcel. La pena fue apelada y el 17 de junio de 2015 un fallo de la Cámara de la Apelaciones de Santa Fe resolvió achicar la pena, por lo que los colombianos se vieron beneficiados. En este sentido, Jiménez Rondón, terminó recibiendo una sentencia de seis años y ocho meses de prisión, la cual concluye el próximo 18 de febrero.

ROBO EN VIDELA.jpg
<b>El botín.</b> Parte de los elementos que fueron robados en localidades de Santa Fe.
El botín. Parte de los elementos que fueron robados en localidades de Santa Fe.


Después de diez años, se busca justicia

La extradición de Jiménez Rondón no fue de un año para el otro. Tardó en total cinco y fue luego de un laberinto judicial que culminó ayer cuando el máximo tribunal de Justicia de la Nación comunicó al juez federal, Francisco Miño, y al fiscal, Walter Rodríguez, la orden de extradición del colombiano.

El pedido para que el hampón internacional sea repatriado a su país comenzó en 2013 cuando las autoridades colombianas emitieron un pedido de captura internacional, a cargo de Interpol Bogotá. Dicho pedido fue en base a que la Justicia de ese país ordenó que sea capturado para purgar una pena de 21 años de prisión efectiva luego de haber sido declarado culpable por el crimen de José Luis Bermúdez Rodríguez ocurrido el 27 de mayo del 2008.

• LEER MÁS: Los colombianos condenados por robo quieren apelar el fallo


Bermúdez Rodríguez había sido ejecutado a balazos (cuando iba a bordo de un Hyundai Atos, modelo 2008) en la calle Nº 8 del municipio de Zipaquirá, a 40 kilómetros de Bogotá, por Jiménez Rondón y Edwin Darío Barreto Romero. Ambos fueron delatados, junto a una mujer –Ivonne Andrea Cadena Rodríguez– por una menor testigo que indicó a los investigadores del caso que los sicarios asesinaron a la víctima con el fin de sustraerle un bolso en el cual llevaba dinero de la recaudación de peajes viales de Saboyá, una pequeña localidad de la provincia de Boyacá.

Un juicio para enviarlo a su país

El pedido de captura internacional por el cual se solicitó el trámite de extradición de Jiménez Rondón tuvo su audiencia en 2013, cuando ante el juez Miño, el fiscal Rodríguez (quien ofició como representante del Estado colombiano) solicitó que sea enviado a su país de origen con el fin de que purgue la pena dictada por la Justicia de Colombia.

El pedido fue cuestionado por la defensa del bogotano ya que según indicó, el mismo nunca había presenciado un juicio en su contra. En este sentido, recordó que en la causa que investigaba el crimen de Bermúdez fue detenido pero luego puesto en libertad y que nunca presenció un juicio al respecto.

Con el devenir de los años, fueron aportadas las pruebas –con registros de audio– que develaron que el mismo había sido sentenciado a la pena de 21 años de prisión como "cómplice de homicidio agravado, porte ilegal de armas de fuego, hurto calificado y agravado".

Esa condena le causó a Jiménez Rondón haber continuado en prisión ya que por la causa que se tramitó en la Justicia de Santa Fe debió haber salido bajo libertad condicional en 2015 pero al ser requerido por el Estado colombiano se ordenó que permanezca privado de su libertad hasta tanto se resuelva el pedido de extradición.

En medio de apelaciones y recursos interpuestos por su defensa, la extradición tardó cinco años en resolverse. El pasado 12 de diciembre, un fallo que lleva la firma de los jueces de la Corte Suprema de la Nación, Ricardo Luis Lorenzetti, Juan Carlos Maqueda y Elena Inés Highton de Nolasco, resolvieron que una vez que cumpla Jiménez Rondón en Santa Fe, sea enviado a su país para concluir con su pena y así se haga justicia, diez años después de aquel crimen de Bermúdez Rodríguez.