Tres tatuadores del norte de la ciudad serán alojados en un establecimiento penitenciario luego de quedar implicados en una banda de delincuentes que desde mayo de este año, al menos, cometió una serie de violentos robos en distintos barrios de Santa Fe. Así lo dispuso el juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Sergio Carraro, quien luego de una audiencia de más de tres horas, resolvió ordenar la prisión preventiva para los tres imputados.

El fallo fue dictado esta tarde, pasadas las 16.30, en la Sala I del subsuelo de tribunales y se dio luego de una audiencia que tuvo en el banquillo de los acusados a tres hombres, identificados como Matías Chamorro (33), Andrés Carlos Cesaro (23) y Emanuel Ponce (22), todos miembros de un local comercial ubicado en Estanislao Zeballos al 4500.

En tanto, también fueron llevadas a las audiencia dos mujeres, también imputadas como miembros de la organización. Se trata de una peluquera del barrio Nueva Esperanza, María Guadalupe Mendiccino (31) -pareja de Chamorro- y una empleada doméstica, Sandra Ponce (45). Ambas fueron beneficiadas con la excarcelación. En el caso de la primera, por colaborar con la causa ya que declaró como "imputada colaboradora" en la causa; mientras que por la segunda, el beneficio por no contar con antecedentes condenatorios.

Durante la audiencia, la fiscal del caso, Lucila Nuzzo, acusó a los tres tatuadores de cuatro hechos sucedidos entre julio y los primeros días de agosto, hasta que fueron detenidos por agentes de la Policía de Investigaciones (PDI).

El primero de los atracos tuvo lugar una vivienda de Maipú al 1200 donde residía una mujer. Allí, los delincuentes ingresaron y robaron un total de 4.000 pesos y una buena cantidad de alhajas. El raid continuó por la planta alta de ese domicilio, de donde sustrajeron más dinero -14.000 pesos y 300 dólares-, dos rifles aire comprimido y un pistolón calibre 14. Este último fue el que le secuestraron a Chamorro al momento de su detención cuando circulaba Estanislao Zeballos y Aguado.

El otro de los hechos, ocurrió en Pasaje Marsengo al 5300. Cuando los ladrones llegaron, tocaron la puerta y le avisaron a la propietaria: "Romi, vengo a buscar los accesorios". En ese momento, la propietaria, que oficia como vendedora de elementos de cosmética, abrió la puerta y terminó siendo sorprendida por los violentos delincuentes. De esa propiedad, los tatuadores se llevaron 30.000 pesos, joyas de oro y de plata; dos notebooks, una tablet, una máquina de fotos, un proyector, un maletín profesional de maquillaje.

Los últimos dos hechos que pudo comprobar la fiscal Nuzzo tuvieron lugar en Crespo al 2800, en pleno centro santafesino. En ese domicilio, en el que residía una mujer de 96 años, postrada en su cama, los imputados se hicieron pasar, según la Fiscalía, como empleados del Correo Argentino. El otro hecho, tuvo lugar en un local comercial de Necochea al 3700 del barrio Candioti, al que los imputados fueron primeramente a preguntar precios de consolas de Play Station 4, luego se retiraron y regresaron media hora más tarde. Con total violencia ataron a las dueñas del local con precintos y bajo amenazas de arma de fuego y una picana eléctrica, se llevaron cinco Play Station y 70 videojuegos, 11 joysticks y un auricular color negro.

La fiscal indicó al juez Carraro que los violentos atracos fueron a través de una logística llevada a cabo por cinco personas, los tres imputados y otras dos personas que ya fueron identificadas y que son intensamente buscadas por los investigadores del caso.

La funcionaria indicó además que todos se movilizaban en dos automóviles: un Peogeot 206 blanco y un Ford Escort rojo. En los dos se trasladaban para cometer los delitos y también para trasladar parte de los elementos robados y luego ocultarlos en dos viviendas. Una la de Chamorro, ubicada en Pasaje 9200 del barrio Nueva Esperanza y la otra de Cesaro, en Peñaloza al 7800. Ambos, sindicados como los cabecillas de la organización. Posteriormente, los elementos robados eran ofertados a través de redes sociales.

Pese a que sus abogados, Alberto Sola y Analia Vega (por Chamorro), Ramiro Díaz Duarte (Cesaro) y Sebastian Moleón (Ponce) pidieron medidas alternativas a la prisión preventiva, el juez Carraro hizo lugar a lo sostenido por la Fiscalía y a la medida cautelar. En este aspecto, el magistrado argumentó en su fallo que por lo menos en esta etapa del proceso, las pruebas indican que los imputados tuvieron un grado de participación en el hecho. Por esa razón, concluyó que "esta organización delictiva ha afectado la paz social".