Este jueves, a primera hora, en el subsuelo de tribunales, se reanudó el juicio oral y público por el cual es juzgada una pareja por el crimen de Lucas Ayala, ocurrido en 2016 en barrio Barranquitas. El debate se postergó el pasado 31 de julio y fue luego de que el tribunal de jueces haga lugar al pedido de la Fiscalía, que ante la ausencia de sus testigos -los claves- pidió una prórroga para poder localizarlos.

El juicio tiene en el banquillo de los acusados a un cocinero identificado como Fernando "Cuca" Díaz, quien se desempeñaba en un reconocido local gastronómico de la zona de Bulevar y que también oficiaba como prestamista en la zona de Barranquitas. A su vez, fue llevada a juicio la pareja de Díaz, Laura D'Angelo, quien no participa del debate ya que cursa un estado avanzado de embarazo.

Los dos llegaron acusados de ser quienes, en la jornada del 21 de abril del 2016, arribaron en moto -D'Angelo conducía- a la esquina de Perón y Perú. Allí, según la Fiscalía, Díaz descendió del vehículo e increpó a Ayala, que se encontraba sentado sobre el cordón de la vereda -frente a una gomería- tomando una gaseosa. Seguidamente, abrió fuego y luego huyó en mano contraria por la avenida. Ayala quedó tirado en el suelo y casi sin signos de vida fue llevado en un patrullero del Comando Radioeléctrico al hospital José María Cullen, donde ingresó fallecido.

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El pasado lunes 30, se dio inicio al juicio, en el cual juzgan a la pareja de haber además intentado asesinar, con la misma mecánica que con Ayala, a un joven de 19 años en Blas Parera al 6900. Un día después, cuando iba a comenzar el paso de testigos por el homicidio, el juicio quedó trunco y recién este jueves se reanudó.

Con muchas lagunas

El plato fuerte se dio en horas de la mañana, cuando asistieron a la Sala I del subsuelo de tribunales los tres testigos citados por los fiscales, Cristina Ferraro y Gonzalo Iglesias, para que presten declaración ante el tribunal de jueces conformado por José García Troiano (presidente), Jorge Pegassano y Rodolfo Mingarini.

Quien primero pasó fue Franco P. Y. A., el cual aclaró, con grandes dificultades en su declaración, que vio cómo Ayala se moría en la calle tras los disparos pero que nunca reconoció quién había sido el autor de semejante ataque. "Yo estaba en la ventana de mi casa y lo vi tirado", dijo y agregó: "No recuerdo más nada de eso".

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El testimonio de este testigo fue clave en la investigación, ya que permitió, en base a su relato a los investigadores poder dar con el presunto autor de los disparos y quien actualmente está en el banquillo de los acusados. Por ese motivo, la fiscal Ferraro le exhibió una de sus declaraciones realizadas en Fiscalía y cuando le preguntó: "¿Esa es su firma?", el muchacho de 20 años le dijo: "No, no es mía, yo no firmé ahí". Seguidamente, le hicieron leer otra declaración, la cual sí dijo ser el autor de la firma. En esa misma sostuvo en su momento que vio a Díaz cómo descendió de la moto y con una 9 milímetros descerrajó varios disparos que causaron la muerte de Ayala.

El relato de Franco P. Y. A. era esperado por la Fiscalía, ya que el mismo fue quien, según una denuncia radicada en el Centro Territorial de Denuncias, fue amenazado el 23 de julio pasado para que no asista al tribunal ya que lo iban a matar. Esa denuncia fue hecha por su suegra, la cual en la jornada de este jueves dijo que ya no era más debido a que días atrás se había separado de su novia.

Por último, cuando el defensor de D'Angelo, Claudio Torres Del Sel, le preguntó si estaba en condiciones de poder indicar quién disparó el arma de fuego, el joven solo dijo que "no".

Piden su falso testimonio

El siguiente testigo que declaró ante el tribunal fue Daniel H., un changarín que en la jornada en que mataron a Ayala se encontraba en una gomería ubicada a escasos metros de la zona del crimen. En tanto, fue también quien le informó del crimen a los familiares de la víctima. ya que ambos eran amigos del barrio, según indicó la madre del fallecido.

Este también reconstruyó los últimos minutos con vida de la víctima pero cuando le preguntaron por los autores del hecho, dijo desconocerlos, por lo que la fiscal Ferraro volvió a contraponer lo que había dicho en dos oportunidades en la Fiscalía y lo expuesto en el debate. En esa declaración realizada en Fiscalía, el muchacho había acusado a "Cuca" como quien asesinó a Ayala en compañía de D'Angelo aquella trágica y sangrienta tarde en barrio Barranquitas.

Posteriormente, cuando el querellante Federico Lombardi, del Centro de Asistencia Judicial (CAJ), le volvió a preguntar por sus dichos anteriores al juicio, el testigo no se hizo cargo de ellos y por esa razón, el letrado anticipó al tribunal que solicitará que sea investigado por falso testimonio.

Asimismo, cuando Juan Aguilar -que defiende a "Cuca" Díaz- le preguntó por qué no asistió al debate el pasado 31 de julio, el joven aclaró que se ausentó "por miedo a los familiares de Ayala".

"Yo siempre ando borracho"

Finalmente, el último testigo clave propuesto por la Fiscalía fue Nicanor S., un changarín que cómicamente dijo que no iba a jurar ni por sus creencias religiosas ni por su honor. "Yo juraría por mi vida", expresó al juez García Troiano.

El mismo, cuando fue interrogado por la Fiscalía, negó haber visto a Díaz ser el autor de los disparos de Ayala. A su vez, cuando el querellante le preguntó si se reconocía en un video que fue incorporado en la causa como prueba, el hombre aclaró: "Pasa que yo estaba chupado ese día".

El querellante insistió igual y le pidió que vea bien el registro fílmico que tomó la cámara de seguridad de la Municipalidad. Esa situación motivó a que el imputado, "Cuca" Díaz", levante la manos y se queje. "Me sigue acusando", alzó la voz.

Por último, agregó que "jamás lo amenazaron" desde el entorno del imputado. "Yo siempre ando borracho y nunca jamás tuve problemas con los pibes", destacó y aclaró que desistió de presentarse al juicio, el pasado 31 de julio, ya que su mujer lo había echado de su casa.

Profundo dolor

Con mucha congoja pasó por la sala la madre del joven víctima, Cristina María del Tránsito Centurión, quien explicó que meses antes al crimen -el 13 de enero de ese año-, su hijo fue golpeado por Díaz y D'Angelo. Por esa situación radicó la denuncia en Asuntos Internos ya que no confiaba en las comisarías 6ª y 28ª.

"Unos días antes "Cuca" me amenazó y me dijo que levante la denuncia porque me lo iba a matar", expuso. En tanto, agregó que tras el asesinato de Ayala sufrió tres amenazas.

Por último y ya quebrada en llanto pidió: "Yo quiero que se haga justicia. "Me lo mató como a un perro. No hay forma de matar a un ser humano así. Perdí hasta mi vista, todo perdí. Quiero justicia, por favor le pido", le suplicó al tribunal.