Ariel Gustavo González será juzgado este miércoles en los tribunales de Santa Fe por el crimen de Omar Salvador Vallejos, de 47 años, ocurrido el 29 de diciembre del 2014 en Villa Hipódromo, en el norte de la ciudad.

El inicio del juicio tendrá lugar en el subsuelo tribunalicio a partir de las 8.30. Los fiscales del caso serán Jorge Nessier y Cristina Ferraro, ambos de la Unidad Especial de Homicidios, los cuales, según se informó, solicitarán la pena de 16 años de prisión efectiva para el encausado.

El juicio se dará ante el tribunal de jueces compuesto por Sergio Carraro (presidente), Eduardo Pocoví y Nicolás Falkenberg.

Está previsto que durante la primera jornada de juicio se realicen los alegatos de apertura y posteriormente el paso de los primeros testigos citados. Seguidamente, el viernes 1 de diciembre el debate se reanudará, mientras que el lunes 4 se desarrollarán los alegatos de clausura. Finalmente, el miércoles 6 se conocerá la sentencia del tribunal.

Desde el Ministerio Público de la Acusación acusan a González por los delitos de homicidio simple. No obstante ello, los funcionarios judiciales solicitaron que sea declarado reincidente ya que registra antecedentes penales condenatorios como partícipe principal del delito de robo calificado por empleo de arma de fuego; portación ilícita de arma de guerra; daño calificado (por la intervención de menor de edad); y resistencia a la autoridad, todo en concurso real.

El suceso

La hipótesis que baraja la Fiscalía y que expondrá en el juicio se basa en que el hecho fue cometido el lunes 29 de diciembre de 2014. "Minutos después de las 22.30, en las inmediaciones de Cassanello al 4200, Vallejos fue atacado intencionalmente por A.G.G. con un cuchillo de cocina marca Tramontina, lo que le provocó una herida en el tórax que causó su muerte", precisaron los fiscales.

"Momentos antes, el acusado había discutido con el hijo mayor de la víctima, disputa que luego derivó en una pelea a golpes de puños entre ambos", añadieron los funcionarios. "A.G.G. se retiró del lugar insultando y bajo amenazas de volver. Cuando regresó, tenía en sus manos el arma homicida, y ante la intención de Vallejos de interceder para proteger a su hijo y a los demás integrantes de la familia que estaban en el lugar, sufrió el ataque que le causó la muerte", concluyeron Nessier y Ferraro.