El juez federal N° 1 de Santa Fe, Reinaldo Rodríguez, procesó este jueves a dos hermanos oriundos del barrio Barranquitas, que se encuentran bajo la lupa judicial por el delito de "autolavado de activos". Se trata de Diego Martín Mustafá, un exconvicto que en 2007 fue condenado por venta de drogas y su hermana, Carina Verónica Mustafá, una propietaria de un local de ropa.

El fallo del magistrado derivó de una investigación que dirige el fiscal federal N° 1 de Santa Fe, Gustavo Onel, el cual acusó a ambos de poseer un llamativo patrimonio, basado en automóviles e inmuebles, sin tener una actividad lícita que permita acreditar solvencia para poder adquirir los bienes.

La causa salió a la luz en diciembre del 2017, cuando el magistrado, por pedido del fiscal, ordenó el embargo y secuestro de las propiedades y automóviles que se investigaron desde el inicio de la pesquisa. Posteriormente, el 28 de ese mes, los citaron a indagatoria para brindar explicaciones por su voluminoso patrimonio.

Este jueves, en horas del mediodía, el juez federal Rodríguez determinó procesar por un lado a Diego Martín Mustafá como presunto autor del delito de "lavado de activos, en la modalidad de "autolavado", previsto y penado en el artículo 303, inciso 1° del Código Penal (conforme Ley 26.683), respecto a los bienes ingresados a partir del año 2011, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 306 del CPPN".

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En la misma línea, el magistrado dictó el procesamiento para Carina Mustafá como presunta autora del delito de "encubrimiento, previsto y penado en el artículo 278, inciso 1° del Código Penal".

Adquisición sospechosa

La investigación contra los Mustafá tuvo su inicio el 1 de junio del 2016, cuando la fiscal provincial, María Laura Martí, remitió un oficio a la Fiscalía Federal N° 1 para que se investigue a Diego Mustafá por la posible infracción a la ley de estupefacientes. El mismo, el 31 de agosto del 2007 fue condenado en el Tribunal Oral Federal de Santa Fe a cuatro años y dos meses de prisión por comercialización de estupefacientes en barrio Barranquitas al igual que su pareja, quien recibió una pena de dos años en suspenso.

Ya con la investigación bajo la dirección del fiscal Onel se detectó, con un alto grado de probabilidad, tras esa condena del 2007, que Mustafá habría incorporado una serie de automóviles con dinero proveniente de negocios ilícitos al igual que una vivienda de dos plantas ubicada en la localidad costera de Sauce Viejo, a 15 kilómetros de Santa Fe capital.

Dichos bienes son en total: un cuatriciclo marca Gilera, FR-110, dominio 186-KDU, modelo 2014 que fue comprado el 29 de enero del 2014 ; una motocicleta marca Honda, XR 250, dominio 372- KLR, que fue adquirida el 4 de septiembre del 2014; y un automóvil Vento 2.5, tipo sedán, dominio AA-492-DE (modelo año 2016) obtenido el 29 de agosto del 2016 por un valor de $464.000.

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La pesquisa judicial también puso bajo la lupa a la hermana de Mustafá, Carina, ya que para los investigadores, la mujer, cuya actividad lícita declarada es la de comerciante -vendedora de ropa-, "llevó adelante operaciones tendientes a convertir, aplicar, transferir y poner en circulación el dinero producto de la actividad ilícita realizada por el sindicado, en el período comprendido entre los años 2007 y 2016".

Las propiedades que se investigaron son dos casas ubicadas en barrio Barranquitas, La Paz al 4700 y Cochabamba al 4600. También una propiedad en Primera Junta al 3800 en barrio Roma y dos lotes de 737,52 metros cuadrados ubicados en la localidad de Arroyo Leyes, indicaron fuentes del caso.

Delito, a prima facie

En su procesamiento, el juez Reinaldo Rodríguez consideró en relación a Diego Mustafá: "No se advierten ingresos suficientes por parte del involucrado que justifiquen la totalidad de bienes registrados a su nombre, por lo que existen indicios que permiten sostener, que la cantidad y el valor de los bienes resulta proveniente de actividades ilícitas, ya que -como sostuve- no registra actividades lícitas".

"Se puede destacar que aún en el caso de que hubiera tenido actividades informales o no registradas, no han sido respaldadas por ningún tipo de medio probatorio, es decir no ha acompañado ningún documento que acredite los supuestos "préstamos" de dinero que adujo haber realizado en su barrio, los cuales según su declaración le habrían permitido adquirir los bienes", destacó el magistrado en su dictamen resuelto este jueves.

En tanto, el fallo también indicó que "las transacciones realizadas por Mustafá y su círculo familiar fueron con la intención de que aquellos bienes provenientes del tráfico de estupefacientes, dada la naturaleza de este tipo de actividades, adquieran la apariencia de origen lícito".

Por otro lado y sobre la hermana de Mustafá, el procesamiento sostuvo que "resulta insoslayable también que el único ingreso declarado era producto de la venta al por menor de ropa en los dos locales ubicados en su domicilio de calle Presidente Perón N° 4300 de esta ciudad".

Por esa razón, el magistrado hizo hincapié en que: "La relación con el delito precedente en el que no participó, y la ausencia de suficientes recursos genuinos para afrontar tan alto nivel de gasto, me conducen a tener por acreditado que la encausada habría actuado como "prestanombre o testaferro" de su hermano Diego Martín Mustafá, incorporando a su nombre bienes que ella por su propia actividad nunca podría haber adquirido, con el objeto de encubrir ante los organismos de control el origen ilícito del dinero utilizado".

"Resulta llamativo no teniendo otra actividad laboral registrada más que la del negocio de venta de ropa, la cantidad de cuentas bancarias que tuvo la imputada en diferentes bancos (Banco Santa Fe, Banco Credicoop, Banco Francés, Banco Galicia) y la constitución de numerosos plazos fijos por montos elevados desde el año 2007 hasta el 2017", destacó en otro tramo el dictamen del titular del Juzgado Federal N° 1.