"Todos los jueces de la ciudad de Vera son corruptos"; "Acá vale la plata. La Justicia es comercio, para los pobres no hay justicia"; "Esperaba mucho más, de 25 en adelante pero nunca 15 años". Con esas frases, Leandra Marinelli, madre de la niña abusada por Manuel Díaz, el "chacal de Vera", cuestionó a los jueces que condenaron al exempleado judicial que se desempeñaba al momento de su detención en el Servicio Público Provincial de la Defensa Penal de la ciudad de Vera, en el norte santafesino.

Los dichos de Marinelli, se dieron minutos después de las 10 cuando el tribunal pluripersonal de jueces compuesto por Mauricio Martelossi, Claudia Graciela Bressán y Leandro Luis Díaz -conjuez- sentenció a 15 años de prisión efectiva a Díaz por haber abusado en reiteradas oportunidades de su hija que había quedado bajo su guarda cuando era muy pequeña.

El fallo judicial tuvo la particularidad de que la condena fue cerrada por los jueces por "mayoría", por lo que existió el voto en contra de un magistrado que optó por absolver al exmpleado judicial.

La pena impuesta que se dio a conocer esta mañana en la sala 3 de los tribunales de Vera fue por "abuso sexual gravemente ultrajante por la circunstancia de su realización, reiterado, agravado por el vínculo y por ser el autor el encargado único de la guarda y cuidado de la menor y aprovechándose de su situación de convivencia".

El dictamen judicial también lo sentenció por "abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo y por ser el autor el encargado único de la guarda y cuidado de la menor", ya que la joven víctima sufrió los abusos, entre los seis y nueve años, cuando vivía con Díaz.

En tanto, la condena absolvió, por unanimidad, al exempleado judicial en el delito de "corrupción de menores" y por otro abuso sexual que sufrió la joven víctima el 24 de junio del 2015, cuando Díaz -luego de que el juez, Gustavo Gon, lo excarceló de la prisión preventiva-, volvió a abusar de la víctima en un baldío ubicado detrás de la cancha de un club de Vera.

Esa absolución despertó la indignación en los familiares de la víctima, quien con gritos, se desahogaron en la sala de lectura de audiencia, luego por los pasillos del tribunal, que se encontraban empapelados con el pedido de justicia, y posteriormente afuera del palacio de justicia.

"Acá no hay justicia"

Lo primero que se escuchó de parte de Marinelli, fue que Díaz "va a salir y va a volver a abusar y a matar a su hija". "Él mucho tiene para ocultar y tapar, porque acá hay jueces metidos. Seguramente en esos expedientes -que se develó durante el juicio que Díaz los destruía- él salvaba a jueces o a alguno del Poder Judicial. Esto es una vergüenza", cuestionó duramente la madre de la niña abusada.

"¿Cómo las chicas se van a animar a contar su verdad si la Justicia no ayuda?", gritó en medio de una rueda de prensa. "Todos los jueces de la ciudad de Vera son corruptos", dijo y agregó que "la Justicia es comercio, para los pobres no hay justicia".

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"Esperaba mucho más, de 25 en adelante pero nunca 15 años. Es una vergüenza absolver, porque todo fue con pruebas" concluyó con una frase lapidaria mientras se retiraba de un patio de tribunales: "Esta condena no sirve para nosotros, es una mierda, es una burla a la familia, a mí hija".

"El Poder Judicial de Vera se burló de mi hija", sentenció.

A segunda instancia

La condena resuelta por los jueces Martelossi, Bressan y Díaz, no fue bien recibida desde la Fiscalía del caso a cargo de Leandro Benegas. Inclusive causó cierta sorpresa por la pena ya que en su alegato el funcionario había solicitado 30 años de condena.

"No compartimos el monto de la pena, no compartimos tampoco los delitos que fueron desestimados pero lo vamos a analizar con los fundamentos y vamos a agotar las instancias que corresponden", sostuvo Benegas tras conocerse el fallo.

"En principio, aparentemente, se le creyó a la víctima que fue abusada a los nueve años de edad pero no se le creyó que fue abusada el 24 de junio del 2015 cuando hubo ADN de Díaz en sus prendas", explicó el fiscal del Ministerio Público de la Acusación.

El funcionario judicial anticipó además, que una vez conocidos los fundamentos del tribunal recurrirá a la Cámara de Apelaciones para cuestionar el fallo judicial de primera instancia.

Con sabor algo amargo

Por su parte, los abogados querellantes de la causa, pertenecientes al Centro de Asistencia Judicial (CAJ), Nicolás Vera y Agustina Peralta, valoraron que se haya condenado a Díaz aunque de todas maneras les quedó un sabor amargo por el monto fijado por el tribunal.

"Tengo que reconocer que en principio es una sentencia condenatoria y eso es para celebrar. Más allá que difiere en un número sustancial de la pena que nosotros pedíamos, la de 30 años, la pena sigue siendo elevada. Quince años en materia de abusos sexuales hay que reconocerlo", reconoció.

"Se condenó a un empleado del Poder Judicial y eso es una muestra saludable para la comunidad y no hay distinción de quién esté ante el banquillo", destacó el funcionario judicial.

En torno a la absolución que determinó el tribunal, Vera destacó que si se lo hubiera condenado a Díaz por los hechos del abuso sufrido por la víctima en el baldío en 2015, se hubiera "modificado sustancialmente la pena". "Eso sí para nosotros nos deja un sinsabor, más allá que reconocemos la condena", concluyó el querellante.