Judiciales
Jueves 12 de Abril de 2018

Quedó en prisión el médico acusado de abusar a una joven que conoció por Tinder

Así lo dispuso el juez penal Sergio Carraro, quien hizo lugar al planteo de los fiscales del caso, Alejandra Del Río Ayala y Marcelo Fontana. El imputado tiene 33 años y se le achaca haber sedado a la víctima.

El juez de la Investigación Penal Preparatoria, Sergio Carraro, ordenó que el médico acusado de abusar en su casa de una mujer que conoció por medio de redes sociales sea alojado en un establecimiento penitenciario de manera preventiva.

El dictamen judicial emitido esta mañana en tribunales, hizo lugar al pedido de los fiscales que abordaron el caso, Alejandra Del Río Ayala y Marcelo Fontana, quienes solicitaron la medida cautelar para que P.J.N. (33) permanezca detenido hasta que llegue el juicio.

El acusado es un médico generalista que fue procesado el pasado martes en el marco de la audiencia imputativa donde el fiscal Fontana le atribuyó el delito de "abuso sexual con acceso carnal".

El hecho que le imputó la Fiscalía tuvo lugar entre la noche del viernes y madrugada del sábado pasado, en un departamento de la zona del centro, donde el acusado, según indicó el fiscal Fontana, le suministró una medicación a la mujer para que se durmiera. Posteriormente, el sujeto aprovechó la circunstancia para poder concretar la agresión sexual.

Dudas
Tras culminar la audiencia –que se desarrolló a puertas cerradas–, la defensa del imputado, a cargo de Miguel C. Rodríguez Ortiz de Rozas y su hijo Francisco, expresó sus interrogantes en torno al caso. "Tengo mis dudas sobre cómo acontecieron los hechos. Eso lo probaremos más adelante. Hoy lo que persigo es rescatar a una persona de la adicción y una enfermedad", dijo el letrado en el hall del subsuelo de tribunales.

"La misma víctima habla de que se fumó marihuana en ese lugar. No solo marihuana sino que también se tomó alcohol", agregó el defensor del médico. A su vez, explicó que tanto el imputado como la víctima se habían conocido aquella noche por medio de la red social Tinder y que previamente a ir al departamento donde presuntamente sucedieron los hechos tomaron algo en un bar. "Ellos ingresaron a la red social que es para eso", destacó Rodríguez Ortiz de Rozas.

En tanto, la defensa del imputado aclaró que su posición durante la audiencia de prisión preventiva celebrada ante el juez Carraro fue no oponerse a la medida cautelar, pero solicitó que se cumpla el arresto en una clínica de rehabilitación de drogas a puertas cerradas, situación que no aceptó el magistrado del Colegio de Jueces Penales de Santa Fe.

"Nosotros no nos opusimos a la prisión preventiva, pero entendemos que no tiene que ser en un penal porque se necesitan hacer un montón de estudios, porque es un enfermo. Por eso solicitamos que su detención sea en un lugar a puertas cerradas para las enfermedades que padece: bipolaridad, trastornos maníacos depresivos ya que tiene dos intentos de suicidio", aclaró el abogado. "Él me dijo que tiene temas psicóticos", sentenció.

La causa
Por su parte, la fiscala del caso, Del Río Ayala, indicó que su oposición a que el imputado no permanezca en prisión preventiva y trate sus adicciones se basó en que "no está acreditado fehacientemente que ese tratamiento médico él no lo pueda efectuar en el ámbito de encierro como lo establece el código".

"Nosotros entendemos que el acusado le suministró algún tipo de medicación e impidió que ella pueda consentir libremente el acto. No sabemos con certeza qué tipo de sedante era porque el análisis bioquímico que se realiza da un resultado genérico", indicó la funcionaria del Ministerio Público de la Acusación.