Una denuncia en la Seccional 2ª por el robo de una moto, el asalto a un hombre que esperaba en una garita de colectivos, los registros de las cámaras de vigilancia de la Municipalidad y un llamado al 911, fueron los puntos claves para determinar cómo fue el trayecto criminal que culminó con el homicidio de Julio Martínez el pasado 22 enero en Juan Díaz de Solís al 1500 en barrio San Lorenzo.

Las evidencias antes expuestas fueron reveladas esta mañana en una audiencia llevada a cabo en la Sala II del subsuelo de tribunales donde la fiscal que instruye la causa, Cristina Ferraro, acusó a Mario Gabriel Valberdi (23) y Sofía Pasquier (19), de haber emprendido el fatídico recorrido de ilícitos que le costó la vida al albañil en momentos en que se dirigía hacia su trabajo en el puerto.

La audiencia se dio ante el juez de la investigación penal preparatoria (IPP), Nicolás Falkenberg, quien resolvió dejar en prisión preventiva a los dos jóvenes oriundos de barrio Barranquitas. El dictamen se resolvió en cuestión de segundos ya que la defensa de los imputados, a cargo de Héctor Tallarico, no se opuso al pedido de encarcelamiento que fue solicitado por la fiscal Ferraro.

En un lapso de minutos

La reconstrucción de los hechos realizada por los investigadores logró establecer que Valberdi y Pasquier fueron quienes asaltaron a Martínez aproximadamente a las 6.45 de la mañana del lunes 22.

Si bien no pudo establecerse quién lo asesinó, la autopsia reveló que el hombre de 48 recibió tres heridas en el antebrazo izquierdo, por lo que se presume que intentó defenderse. En tanto, se registró que la herida mortal, de 25 centímetros de longitud, fue la que recibió en el cuello.

Por ese hecho, la fiscal Ferraro le atribuyó a los dos el delito de "homicidio calificado criminis causae" ya que fue cometido para consumar el robo del bolso en el que la víctima llevaba una camisa marca Ombú, un pantalón y una toalla.

La investigación estableció que la pareja luego se dirigió hacia Roque Sáenz Peña y Monseñor Zazpe, a las 7, donde asaltaron a una persona que se encontraba en una garita de colectivos. Allí, con un cuchillo de por medio, le robaron a un hombre su celular, las zapatillas y la billetera. Posteriormente, huyeron del lugar.

En la esquina de Mosconi detuvieron a un albañil que iba a su trabajo en una motocicleta Beta 110 cc color negra. Allí le ofrecieron los elementos robados a Martínez pero como el conductor -y compañero de trabajo de la víctima- se negó, lo asaltaron y su moto quedó en manos de la pareja, los cuales escaparon motorizados hacia Barranquitas.

La motocicleta terminó abandonada en la esquina de Bolivia y Gaboto, justo a escasos metros de la vivienda de Valberdi. La aparición del rodado se produjo porque una vecina alertó al 911.

A ello se suma la denuncia realizada por el propietario de la moto, quien denunció en la Seccional 2ª el atraco sufrido por una pareja de delincuentes que lo emboscaron cuando se dirigía, al igual que Martínez, hacia su trabajo.

Un dato a resaltar es que tanto Valberdi y Pasquier fueron reconocidos por dos personas que iban a bordo de una Ford Ranger gris. Ambos tripulantes mantuvieron un breve diálogo con la pareja imputada, en Mosconi y Moreno, luego de que los dos jóvenes le solicitaron si los trasladaban hacia el hospital de niños, Orlando Alassia, pedido que fue expresamente rechazado.

Una camisa, cuchillos y evidencia pura

Mientras los registros fílmicos dejaron en clara evidencia el nivel de participación que tuvieron los dos imputados en la correría de delitos, los elementos secuestrados en las propiedades donde residían ambos complicaron aún más su situación.

Es que del domicilio de Pasquier, de Lamadrid al 4400, los pesquisas de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) secuestraron un cuchillo que se encontraba en la pieza de la joven y también una camisa marca Ombú.

Por su parte, en la vivienda en donde vivía Valberdi, en Bolivia al 4200, se encontró un par de zapatillas y una billetera, los cuales se presume que serían de una de las víctimas de los atracos.

Un paso por tribunales y directo al penal

Esta mañana, pasadas las 9, Valberdi y Pasquier fueron trasladados hacia tribunales. Ambos escucharon la exposición de la fiscal pero ninguno quiso declarar ante el juez de la audiencia, Nicolás Falkenberg.

En contraposición optaron por realizar murmullos entre ellos y en más de una oportunidad reírse de algunas precisiones que brindó Ferraro en su momento de alegar y fundamentar el pedido de prisión preventiva.

Al culminar la audiencia, Valberdi pidió, por medio de su abogado, que lo trasladen hacia el penal de Las Flores ya que donde se encuentra alojado, en la Seccional 9ª tuvo problemas con el resto de los detenidos.

En la misma sintonía, Pasquier solicitó no ser trasladada a la Unidad Penitenciaria N° 4 de Mujeres de Santa Fe.

Ambos permanecerán detenidos con prisión preventiva hasta que llegue el juicio, donde las evidencias recolectadas se convertirán en pruebas y así demostrarán como fue el derrotero de la pareja que mató a Martínez, un albañil, que a puro esfuerzo y dignidad se ganó lo suyo, y cuya vida fue arrebatada en cuestión de segundos.