El joven, de 16 años, fue acusado por la fiscal de menores Carina Gerbaldo con una figura mucho más grave que el encubrimiento que se manejaba inicialmente
14:28 hs - Jueves 09 de Abril de 2026
El segundo adolescente de 16 años involucrado en el tiroteo en la Escuela N° 40 "Mariano Moreno" de San Cristóbal, fue imputado este jueves como partícipe secundario de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y doble tentativa de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en concurso real.
La acusación representa un giro drástico respecto de la calificación de encubrimiento que inicialmente pesaba sobre el joven.
La audiencia se desarrolló en los Tribunales de San Cristóbal, bajo la conducción del juez Boaglio, magistrado a cargo de definir la situación procesal del imputado.
Una imputación de peso
La figura de partícipe secundario de homicidio agravado implica que la fiscalía considera que N.C. tuvo una intervención concreta y relevante en el hecho, aunque sin el rol protagónico del autor principal. Sumada la doble tentativa de homicidio agravado en concurso real, la acusación configura un cuadro de extrema gravedad para el adolescente, muy lejos del simple encubrimiento con el que había sido vinculado al caso en un primer momento.
Hermetismo
Pasadas las 11 de la mañana, finalizó la audiencia de imputación. Más allá de la calificación jurídica confirmada, los actores del proceso mantuvieron un hermetismo absoluto: no hubo declaraciones públicas y los detalles de la acusación trascendieron por fuera de la sala. Concluida la imputación, se dispuso un cuarto intermedio hasta las 12.30, instancia en la que se retomará la audiencia para abordar la cuestión más urgente: la prisión preventiva del menor.
De colaborador a partícipe
El giro en la calificación jurídica tiene un antecedente directo. En la conferencia de prensa del gobierno nacional realizada el miércoles, la Policía Federal —que colaboró activamente en la investigación— describió a N.C. como un "colaborador estrecho" del tirador. Esa caracterización habría modificado la óptica de la fiscalía y explicaría por qué la imputación resultó sustancialmente más grave de lo que la defensa anticipaba.
Precisamente, esa sorpresa habría motivado que el defensor público Aníbal Caula solicitara el cuarto intermedio, con el objetivo de preparar los argumentos para resistir la medida cautelar de prisión preventiva que, todo indica, la fiscal solicitará al momento de reanudarse la audiencia.