Judiciales
Martes 17 de Julio de 2018

Versiones cruzadas en torno al crimen de Estefanía Bravo en Bº San Agustín II

La joven de 15 años fue hallada sin vida en su casa con un disparo en la cabeza. Para la Fiscalía se trató de un homicidio cometido por un vecino de 23 años. Según el imputado, el caso ocurrió de manera "accidental". El mismo quedó en prisión preventiva esta mañana.

Esta mañana, en la Sala II del subsuelo de tribunales, el juez penal Octavio Silva resolvió que Gastón Nicolás V. (23), acusado de haber ejecutado de un disparo a Estefanía Bravo el pasado 10 de julio en San Agustín II, quede bajo la medida cautelar de prisión preventiva.

El dictamen del magistrado de la Investigación Penal Preparatoria se produjo tras un acuerdo llevado a cabo entre la fiscal del caso, Ana Laura Gioria, y la defensa del imputado, a cargo de Andrea Alberto, del Servicio Público Provincial de la Defensa Penal.

El principal sospechoso fue imputado el pasado domingo por el delito de homicidio calificado por el uso de arma de fuego tras ser detenido el último sábado, cuando se encontraba en la casa de su hermana, en el barrio La Tablada. El joven está acusado de disparar una escopeta y causar la muerte de la chica de 15 años en una vivienda en La Pampa al 7100, en el noroeste de la ciudad.

Los investigadores del caso, de la Sección Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI), llegaron a Gastón Nicolás V. como el autor del disparo luego de una serie de peritajes criminalísticos y testimonios recolectados que permitieron determinar su posible responsabilidad en el sangriento hecho que sacudió al barrio del norte de la ciudad.

La hipótesis principal

La reconstrucción del hecho, según pudo saber UNO Santa Fe, se logró porque vaios testigos permitieron vincular al acusado con el homicidio, en la vivienda donde se encontraba la joven de 15 años junto a familiares menores de edad.

En este aspecto, fuentes del caso indicaron que el joven de 23 años llegó a la casa con una escopeta calibre 12 y comenzó a manipularla en el interior de la misma hasta que se produjo la detonación que terminó con la vida de Estefanía, quien hacía tres semanas que residía allí junto a su madre y hermanos. La chica no tenía estrechos vínculos con el acusado, explicaron allegados a la investigación.

Tras el disparo letal, el hoy imputado huyó del lugar con el arma y se mantuvo prófugo hasta el día de su captura en barrio La Tablada, cuando fue detenido por agentes de la PDI.

Se desvinculó

En su audiencia imputativa, el principal sospechoso trató de desligarse del hecho tras sostener que él no manipuló el arma de fuego y que todo ocurrió de manera accidental en la vivienda ubicada en cercanías al Camino Viejo a Esperanza.

En su alegato dijo que al arma de fuego la agarró uno de los familiares presentes en la casa (todos menores de edad) y luego la gatilló, accidentalmente, por lo que se produjo la perdigonada que recibió en la zona frontal izquierda Bravo.

Es por esta razón que desde la Fiscalía se impulsará la realización de una Cámara Gesell para que los niños presentes en la escena del crimen puedan ser entrevistados por especialistas.

Investigación en marcha

"Lo más urgente es que se va a gestionar la declaración de los menores que son testigos a través del procedimiento de Cámara Gesell", destacó al respecto la fiscal Gioria esta mañana tras confirmarse la prisión preventiva.

"Nosotros contamos con numerosa evidencia: testimonios de vecinos que tuvieron acceso inmediato al lugar del hecho, apenas ocurrido el mismo; llamados a la central de emergencias del 911, y también el informe preliminar de autopsia que ilustra", explicó la funcionaria de la Unidad Especial de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación.

En torno a la versión del imputado, la fiscal sostuvo que "se colocó en el lugar del hecho y en el momento exacto en que ocurrió pero dio otra versión que lo desliga de toda responsabilidad del mismo y atribuyéndole la situación a otra persona".

Por último, la funcionaria destacó que la investigación se centra por estas horas en encontrar el arma de fuego con la que fue ejecutada Bravo, la cual es propiedad del propio imputado, según manifestó en la audiencia imputativa. "El arma desaparecida es una escopeta calibre 12 que tiene un mecanismo particular que se llama martillo oculto. No ha sido hallada hasta el momento. De hecho el propio imputado la describió y brindó todas las características de la misma en cuanto a su funcionamiento y calibre y demás", concluyó Gioria.