Santa Fe

La pérdida del poder adquisitivo golpea a la gastronomía local

Ventas. Confiterías, heladerías y restoranes plantean una disminución en la actividad y dificultad para mantenerse en actividad. Sostienen que si bien hay locales con cierto movimiento, el consumo disminuyó y los costos se elevaron

Jueves 16 de Marzo de 2017

A pesar de las afirmaciones del ministro de Economía, Nicolás Dujovne, respecto de que "la recesión en Argentina ya terminó", lo cierto es que hay sectores de la economía que siguen arrojando resultados negativos. De acuerdo a cifras de la Confederación Argentina de la Pequeña y Mediana Empresa, durante febrero las ventas minoristas cayeron por encima del 4%, y el primer bimestre de 2017 acumula una baja promedio anual de 3,3%.

A esa realidad no escapan los restoranes, confiterías, heladerías, y bares, y así lo manifestó el presidente de la Cámara de Restaurantes de Santa Fe, Ernesto Teplitzky, quien afirmó a UNO que la actividad está castigada desde hace tiempo, porque el sector está estrechamente relacionado a las variables económicas.

"Lo primero que la gente suprime son las salidas, y si a eso le agregamos otros ingredientes como el constante incremento de la materia prima, la presión fiscal, las cargas sociales y demás, te diría que estamos en una situación de crisis hace bastante tiempo", expresó.

El empresario sostuvo que la actividad fue cayendo mes a mes, y que al encontrarse el país en un proceso recesivo, los locales gastronómicos están primeros en la lista de las actividades afectadas, porque lo que inmediatamente suprimen las personas son las salidas.

"La persona que habitualmente iba cuatro o cinco veces por mes a comer a restoranes, lo redujo a dos, y el que lo hacía dos veces al mes, lo redujo a cero", graficó.

En ese sentido, reflejó que por efecto de la crisis la gente se ha volcado también a los locales de comidas rápidas, a bares. "Es por una cuestión económica, no es que la gente cambió el gusto y quiso dejar de cenar en un restorán y le empezaron a gustar las hamburguesas", planteó.

Teplitzky dijo además que con respecto al año pasado, quizás en cantidad de comensales, el número es el mismo, pero que para mantener ese número, muchos restoranes han tenido que resignar ganancias, y generar ofertas y promociones, que no significan una mayor facturación.

En tanto, en diálogo con UNO, el presidente de la Cámara de Heladerías y Confiterías, Luis Hediger, sostuvo que la baja en la actividad oscila el 20%, y está anclada en dos factores, la disminución del poder adquisitivo y en una temporada estival lluviosa que perjudicó el consumo.

"La persona que habitualmente iba cuatro o cinco veces por mes a comer a restoranes, lo redujo a dos, y el que lo hacía dos veces al mes, lo redujo a cero" - Ernesto Teplitzky, Cámara de Restaurantes

"La gente sigue saliendo, pero consume menos, y los fines de semana se ven los negocios repletos, pero después durante la semana no pasa nada. Además el hecho de haber tenido una temporada donde todos los fines de semana llovía, y el verano empezó tarde, afectó mucho principalmente a las heladerías", explicó.

En esa dirección, señaló que si bien el helado se consume durante todo el año, la época fuerte es el verano, y al no haber podido recuperar la actividad en esos meses, la caída en las ventas se sintió más fuerte.

"Creo que vamos hacia un invierno muy duro, y con algunas bajas importantes, porque si bien toda la actividad tiene lo que se llama personal de temporada, que muchas veces se mantenían durante el invierno, yo creo que va a haber una reestructuración porque las empresas empiezan a analizar qué hacer", advirtió.

"La reactivación del consumo es relativa, no hay nada a la vista, tampoco un fin de semana te salva. Creo que hay que tomar medidas más amplias y las empresas se van a tener que reestructurar en función de esto. Buscar alternativas, para poder afrontar la falta de trabajo", agregó.

Respecto de la baja en las ventas de 20%, Hediger explicó que está medida en kilos de helados, pero que si ese parámetro se enfoca en un mes fuerte para el rubro, como diciembre, el porcentaje de pérdida es mayor. "Si se suma toda la temporada, creo que va a terminar con una baja superior", finalizó.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Bares, perteneciente también a la Asociación Empresaria, Hotelera Gastronómica de Santa Fe, Leonidas Bonaveri, dijo que el movimiento particularmente en bares está muy relacionado a lo estacional, y que particularmente con la llegada del otoño comienza una temporada con menor actividad.

En ese sentido, marcó además que los consumidores habituales durante estos meses enfrentan una serie de gastos extras, como son el comienzo de clases y la compra de materiales educativos, cuotas de transportes escolares y otras compras relacionadas, que hacen que las ventas en bares se vean impactadas por estos motivos.

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