Generación Zoe: imputaron a tres acusados de estafa en Rosario y Casilda
Se suman a otros acusados detenidos, entre ellos el líder de la estafa piramidal, Leonardo Cositorto. Les endilgan 24 hechos en el plano local. El rol de cada uno en la asociación ilícita

Miércoles 07 de Septiembre de 2022

Tres personas fueron imputadas y quedaron detenidos en Rosario por asociación ilícita y estafas a través de la empresa Generación Zoe que lideraba Leonardo Cositorto, quien también está preso tras ser capturado en República Dominicana.

En una audiencia que comenzó el martes y finalizó este miércoles, el fiscal Mariano Ríos, de la Unidad de Delitos Económicos y Complejos, le atribuyó delitos a Claudio A., Diana Noemí T. y Hernán Manuel F. Se los acusa de “asociación ilícita en grado consumado en calidad de coautores y estafa (24 hechos) en concurso real entre sí en calidad de coautores”.

Por ese motivo, se solicitó para todos la prisión preventiva efectiva por el plazo de ley y la jueza de Primera Instancia Silvia Castelli así lo dispuso, según informó la Fiscalía Regional Segunda Circunscripción.

Además, a los tres se les atribuye, junto a Cositorto, Roque Edmundo D., Delfina D., Verónica R. (ya imputados), otras personas identificadas y otras tantas no identificadas hasta el momento, haber formado parte de “una asociación con permanencia en el tiempo destinada a cometer delitos de manera organizada”.

Todo ello, de acuerdo a la acusación, se realizaba bajo la estructura de varias sociedades las cuales adquirieron la denominación “Generación Zoe SA”, “Zoe Empowerment”, “Al Coaches SAS”, “Zoe Construcciones”, “Universidad del Trading SA”, entre otras.

Leonardo Cositorto aparece ubicado como presidente en varias de dichas firmas, “simulando dedicarse a la educación por coaching, como así también a la actividad financiera, y de esa manera defraudar a las víctimas”.

Dicha maniobra, según el parte de Fiscalía, consistía en captar a las víctimas hacia las diferentes oficinas que se encontraban ubicadas en Rosario o en la ciudad de Casilda, ya sea por una relación de amistad que mantenía con algunos de los imputados, por publicaciones en diferentes redes sociales, en donde se les ofrecían rentas mensuales realizando una inversión, entre otras vías.

Estas “inversiones” consistían en entregar dinero en efectivo o por transferencias bancarias, en algunos casos las víctimas transferían pesos argentinos, para posteriormente ser transformados en dólares y en el resto de los casos se entregaban dolares en efectivo.

Una de las principales inversiones era denominada “membresías”, las cuales prometían un interés mensual del 7,5%; luego también se encontraban los llamados “robots o bot”, los cuales también consistían en inversiones, con diferentes plazos e intereses, con la promesa de la devolución del capital al finalizar el plazo.

Todo ello era realizado a sabiendas de no poder abonar lo prometido, para finalmente en febrero del corriente año, dejar de abonar dichos intereses como así también no procedieron al reintegro del capital invertido por las víctimas, provocando así un perjuicio económico en la suma aproximada de U$D 372.702 (divididos U$S 175.343 en Rosario y U$S 197.359 en Casilda).

Dicha confluencia de voluntades implicó la asunción de roles diferenciados entre sus miembros, cuya actividad delictiva comprende, como se mencionó, captar a las víctimas, recibir el dinero en efectivo (dólares), como así también recibir las transferencias bancarias, extender recibos, entrega virtual de contratos, las publicaciones en redes sociales y grupos de whatsapp de los diferentes robots, entre otros.