López Gagliasso fue condenado a 16 años de prisión por atropellar y matar a dos turistas cordobesas en Rosario

El conductor del Peugeot 206 fue condenado por homicidio simple con dolo eventual. Además, recibió 10 años de inhabilitación para conducir. La Fiscalía había solicitado una pena de 18 años.

15:38 hs - Martes 15 de Septiembre de 2026

Tras una semana de debate, terminó este martes el juicio oral y público por la tragedia ocurrida en la costanera central de Rosario el 21 de enero de 2025, cuando un Peugeot 206 atropelló y mató a dos turistas cordobesas.

Al mediodía se conoció el veredicto. Agustín López Gagliasso fue condenado a 16 años de prisión y a 10 años de inhabilitación para conducir. El fallo fue unánime y estuvo a cargo de las juezas Silvana Lamas González, Valeria Pedrana y Paula Álvarez.

La condena quedó dos años por debajo de la pena solicitada por la Fiscalía, que había pedido 18 años de prisión bajo la calificación de homicidio simple con dolo eventual y lesiones.

Durante el juicio, la fiscal Valeria Piazza Iglesias sostuvo que López Gagliasso se representó la posibilidad de provocar un resultado fatal al conducir a una velocidad de hasta 120 kilómetros por hora en un sector donde la máxima permitida era de 60.

Cómo ocurrió el choque

El hecho ocurrió el 21 de enero de 2025, cerca de las 21.30, en la zona de la costanera central de Rosario.

Según la acusación, López Gagliasso había mantenido un breve altercado con un motociclista y luego comenzó a perseguirlo por la avenida Illia, en el comienzo del túnel Arturo Illia. En esa secuencia, el Peugeot 206 llegó a circular a 120,7 kilómetros por hora.

La persecución terminó cuando el vehículo salió del túnel, perdió el control, derrapó y subió a la vereda en la zona de Presidente Roca, donde se encontraba una familia cordobesa que estaba de visita en Rosario.

Tania Gandolfi, de 40 años, y su hija Agustina García, de 17, murieron como consecuencia del impacto. Victoria, la hija menor, y su padre, Diego García, sobrevivieron aunque sufrieron lesiones. También resultó herida Giovanna Romero, quien viajaba como acompañante de López Gagliasso.

Para la Fiscalía, el conductor realizó maniobras para perseguir al motociclista en un sector urbano, de noche y con circulación de personas, y continuó acelerando pese al riesgo.

El testimonio del padre

Uno de los testimonios más fuertes del juicio fue el de Diego García, esposo de Tania y padre de Agustina.

García relató que la familia había viajado desde Córdoba a Rosario como turistas y que, al finalizar el día, regresaban hacia el hotel. Cuando llegaron a la zona de avenida Illia y Presidente Roca, escuchó el ruido de una moto y de un auto.

Según su relato, el Peugeot perseguía a la motocicleta e incluso llegó a intentar tocarla para hacerla perder estabilidad.

Después vio las luces del vehículo, retrocedió y levantó a su hija Victoria. El auto se la sacó de las manos y la arrojó contra otro vehículo.

García corrió hacia ella y, en medio de la confusión, todavía no había podido advertir qué había ocurrido con Tania y Agustina.

También contó que, inmediatamente después del choque, pudo acercarse a López Gagliasso y le reprochó: “Me arruinaste la vida”. Según su declaración, el joven respondió: “Mirá cómo me quedó el auto”.

La declaración de la acompañante

Giovanna Romero, quien viajaba como acompañante de López Gagliasso, también declaró durante el juicio y describió la persecución desde el interior del vehículo.

La joven contó que ese día habían pasado la jornada en la isla junto a otros amigos y que regresaron a Rosario cerca de las 20. Después de dejar al resto del grupo, quedó sola con López Gagliasso, quien continuó el viaje para llevarla a su casa.

Según declaró, en la zona del túnel una moto pasó muy cerca del Peugeot, el conductor se enojó, insultó al motociclista y aceleró para seguirlo.

Romero aseguró que intentó detenerlo y le pidió que dejara la pelea y que no acelerara. También describió maniobras zigzagueantes y dijo que llegó a gritarle que frenara porque podían matarse.

Las cámaras y la velocidad

Durante la segunda jornada del juicio declaró el secretario de Gobierno de la Municipalidad de Rosario, Sebastián Chale, quien aportó información vinculada con las cámaras de seguridad, los registros de velocidad, los sensores de fotomultas y el recorrido realizado por el vehículo.

Según esos registros, el Peugeot había iniciado su recorrido en la zona sur de Rosario, atravesó distintos sectores de la ciudad y llegó hasta la costanera antes de ingresar al túnel Arturo Illia.

El vehículo circulaba a unos 120 kilómetros por hora cuando salió del túnel, mientras que la velocidad máxima permitida en ese sector es de 60 kilómetros por hora.

Chale también aportó información sobre el historial de infracciones del vehículo. Según detalló, López Gagliasso tenía antecedentes por exceso de velocidad y por haber cruzado tres semáforos en rojo.

La versión de López Gagliasso

El jueves pasado, López Gagliasso declaró por Zoom desde el lugar donde permanece detenido y dio por primera vez su versión de lo ocurrido.

El joven reconoció que aceleró para alcanzar a la motocicleta, aunque sostuvo que quería insultar al motociclista y que en ese momento creía que tenía el control del vehículo.

“Cuando aceleré pensé que no iba a pasar nada y que tenía el control del vehículo”, sostuvo.

Según su relato, ingresó al túnel y consideró que podía acelerar porque no había autos ni peatones en ese tramo. Al salir, en una curva, perdió el control. Intentó corregir la trayectoria, pero el Peugeot derrapó y terminó sobre la vereda.

Durante su declaración también pidió perdón a la familia de las víctimas.

“Quiero pedir perdón a la familia de corazón”, dijo, y agregó: “Voy a cargar el resto de mi vida con esto”.

Finalmente, este martes el tribunal lo condenó a 16 años de prisión por homicidio simple con dolo eventual y a 10 años de inhabilitación para conducir.