La Reforma
Sábado 05 de Mayo de 2018

Por una Constitución que exprese, movilice y contenga a todos los ciudadanos

Santa Fe posee, como ninguna otra provincia argentina, una clara tradición constitucionalista. Comienza con el Estatuto Provisorio de 1819, impulsado por el Brigadier Estanislao López, primer antecedente constitucional de la historia argentina y de América Latina. Aquella vocación republicana y federal nunca más cesó: Santa Fe fue sede de la Convención Constituyente de 1853, que aprobó la primera constitución que rigió en la mayor parte de la actual República Argentina. También de la reforma de 1994, que garantiza la vida en democracia y reconoce los derechos humanos.


Siempre las constituciones son hitos en la historia de los pueblos y los países. La actual Constitución Provincial data de 1962. Para los que dudan sobre el momento y la oportunidad de una reforma, basta sólo recordar el momento histórico en que fue sancionada. Sin embargo, en circunstancias complejas, el gobernador Carlos Sylvestre Begnis nos dejó una constitución de avanzada.

Esa norma ya tiene más de 50 años y Santa Fe es, junto con Mendoza, una de las dos provincias que no adecuó su Carta Magna a los avances institucionales y nuevos temas, desafíos, derechos y garantías que forman parte de la actualidad provincial y nacional. Con una nueva reforma, Santa Fe puede ocupar un lugar de vanguardia en la Argentina. Podemos anticipar en nuestra Constitución las bases de un proyecto que será el eje de muchas discusiones que se van a dar en nuestro país.


Con esa intención recogimos las propuestas de todos los gobernadores de 1983 a la fecha que plantearon la necesidad de una reforma y hay una gran coincidencia en todos sus proyectos. En consecuencia, el proyecto que elevamos a la Legislatura expresa un consenso histórico de los últimos 20 años de la política santafesina. Ahora, resta poner en marcha el proceso, de manera participativa y plural, de cara a los ciudadanos, porque así se hace una Constitución democrática en el siglo XXI.


Queremos que esta nueva Constitución sea la de los derechos. Derecho a la salud, a la educación, al hábitat, de los niños, niñas y adolescentes, de los adultos mayores, de los pueblos originarios, de los pueblos a tener equidad en la transparencia de los recursos, de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres; de la transparencia y de la independencia de la Justicia.


Queremos que ésta sea la Constitución de la educación, que debe tener un capítulo importante, que garantice una educación pública de calidad con igualdad de oportunidades; de la cultura y del deporte social, como un derecho de todos los ciudadanos.


En Santa Fe hay un consenso básico: queremos que nuestra Caja de Jubilaciones siga siendo por siempre solidaria y de reparto en manos del Estado provincial; y también queremos que la prestación de los servicios básicos, agua, saneamiento, energía eléctrica, estén en manos del Estado.


Queremos que sea la Constitución que establezca las bases de un Estado presente, social, porque en Santa Fe seguimos creyendo en un Estado que aliente la inversión privada, que facilite el desarrollo de las personas, pero que al mismo tiempo se haga cargo de las personas que por sí solas no pueden lograr ese desarrollo, de todos aquellos que necesitan un marco de protección.


Queremos que la obra pública esté incorporada en la Constitución como una obligación, porque es la manera de garantizar que la inversión que hoy hacemos sea una base para las próximas generaciones.


La próxima también deberá ser la Constitución de la participación ciudadana, con mecanismos para que los santafesinos y santafesinas se puedan expresar y sean eficaces colaboradores y parte de las políticas públicas. Queremos que le garantice a Santa Fe soberanía política, independencia económica y justicia social; una Constitución moderna, progresista, bien cívica y social, una Constitución que exprese, movilice y contenga a todos los ciudadanos.


Pedimos a los legisladores que habiliten el debate y discutan el proyecto, y surja o no la ley para la reforma, será un gran triunfo para la democracia santafesina.


Miguel Lifschitz.

Gobernador de Santa Fe