Los dirigidos por Lionel Scaloni sufrieron muchísimo para ganarle 3-2 a Cabo Verde y así clasificar a los octavos de final del Mundial 2026.
Viernes 03 de Julio de 2026
La Selección argentina le ganó 3-2 a su par de Cabo Verde y clasificó a los octavos de final del Mundial 2026, aunque dejó una preocupante imagen que sembró más dudas que certezas.
Desde el inicio del encuentro se pudo observar cierta pasividad de los dirigidos por Lionel Scaloni, que pese a tener el control absoluto de la pelota, generaron muy pocas situaciones principalmente por la falta de cambios de ritmo en los últimos metros.
El primer gol llegó recién a la media hora de juego gracias a una gran asistencia de Lisandro Martínez desde mitad de cancha a Lionel Messi, quien controló y definió como solo él lo sabe hacer.
Sin embargo, cuando parecía que el gol de Messi iba a comenzar a generar espacios, Cabo Verde llegó a la igualdad al aprovechar una desatención defensiva de la Argentina.
El encuentro se definió recién en el tiempo extra, gracias a los goles de Lisandro Martínez y Cristian Romero, ambos luego de un córner.
Los delanteros, ausentes en la Selección Argentina
Esta situación también desnuda un gravísimo problema de la Selección argentina: la falta de contundencia de los delanteros, a excepción de Messi. Lautaro Martínez lleva 10 partidos en Mundiales y solo le pudo hacer un gol de penal a Jordania, mientras que Julián Álvarez es una sombra de lo que supo ser en Qatar 2022.
Otro aspecto muy flojo de los vigentes campeones del mundo fue un defecto que se vio en el último Mundial: el desastre defensivo cuando hay que aguantar un resultado. En Qatar pasó con Arabia Saudita, Australia, Países Bajos y Francia, aunque el poderío ofensivo siempre se terminaba imponiendo. Ante Cabo Verde no supieron sostener el resultado en dos ocasiones y cuando ya estaban 3-2 sufrieron horrores e incluso el “Dibu” Martínez tuvo que salvar en varias ocasiones con sus apariciones milagrosas.
Este partido pudo haber sido el Arabia Saudita del actual Mundial, aunque con resultados menos catastróficos. Lionel Scaloni tendrá que meter mano en el armado del 11 inicial, porque hay muchísimos puntos flojos, ya no hay margen de error y otro de los grandes candidatos, como lo es Francia, no perdona.