La búsqueda del submarino
Jueves 23 de Noviembre de 2017

"Mandan una mierda a navegar", dijo la esposa del tripulante santafesino

Se trata de Itatí Leguizamón, esposa de Germán Suárez, submarinista y Cabo Primero de la Armada, de 29 años y nacido en la ciudad de Santa Fe. Conmovida por los últimos anuncios de la Armada, recordó: "En 2014 tuvieron inconveniente y no pudieron emerger".

"Son unos perversos, nos manipularon", dijo con una mezcla de bronca y dolor Itatí Leguizamón, la esposa de uno de los tripulantes del ARA San Juan.

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La esposa del santafesino Germán Suárez, Cabo Primero de Armada y uno de los 44 tripulantes del submarino ARA San Juan desaparecido hace ocho días afirmó: "Son perversos, ¿tenían la información y recién ahora lo dicen?". Y agregó: "Me siento engañada. Son unos perversos que nos manipularon. No pudieron terminar de leer el informe porque la gente se puso agresiva. Mandaron una mierda a navegar. En 2014 ya no pudieron emerger".

"Tuvieron inconvenientes en el 2014, no pudieron emerger. Emergieron y obviamente no trascendió", dijo la esposa del submarinista y añadió: "No me importa, ya no está... que se sepa todo".



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Dolor y bronca
Por su parte, el padre de unos de los submarinistas que, junto con su hijo, salió a toda velocidad en un auto de la base naval al grito de: "¡Los mataron, mataron a mi hijo!" . "Se roban la plata los jefes, por eso. Son unos hijos de mil puta (sic), mataron a mi hermano porque los sacan con alambre a navegar, yo estuve en la Armada", dijo el hermano de uno de los navegantes que viajaba en el mismo auto.

En otro de los vehículos que salieron de la base viajaba una mujer que repitió las mismas consignas. "Nos mintieron, nos mintieron", dijo. A su vez, una ambulancia se retiró de la base con la sirena encendida y otra unidad de emergencias llegó a la base minutos más tarde.

Una decena de familiares se retiraron de la base, sin hacer declaraciones a la prensa, pero con evidentes muestras de dolor y con lágrimas en sus ojos. Mucho de ellos se retiraron escoltados por personal de infantería de Marina.

Algunos eligieron acercarse hasta los carteles colgados en el cerco perimetral de la base, donde hay fotografías de los marinos con su familia. Entre lágrimas y abrazos, pidieron de respeto a la prensa que quisieron tomar sus testimonios.

"Por favor, déjenos tranquilos, no podemos hablar ahora", rogó la hija de Juan Celso Oscar Vallejos, quien salió a besar la foto de su padre, colgada en uno de los carteles a la entrada, antes de volver a ingresar a la base.

Desde las 11.30, hora en la que Balbi dio el parte oficial, el movimiento en la base fue incesante: familiares y amigos de los submarinistas desaparecidos se retiraron entre lágrimas mientras que otros llegaron en sus vehículos particulares con visibles muestras de congoja. Se espera que esta misma tarde, a partir de las 19, haya un nuevo parte oficial en el que se darán noticias del avance de la búsqueda del navío en la zona donde se detectó la explosión, a unas 30 millas al norte de la última ubicación conocida del submarino, a la altura del Golfo de San Jorge.