La expareja del agente Facundo Solís, Mariela Noguera, había trabajado en el área de Derechos Humanos de la provincia de Santa Fe y participó incluso en varias marchas organizadas por el colectivo "Ni una menos". Actualmente cumplía tareas en la Dirección de Administración del Ministerio de Justicia de la Provincia.

A partir de la situación de violencia que vivía, había denunciado a Solís a quien le impusieron una orden de restricción que violó en forma sistemática.

Facundo Solís, de 33 años, había tenido con Mariela Noguera dos hijos (que hoy tienen 9 y 5 años). Ella lo había denunciado por violencia de género. Los vecinos aseguran que siempre la hostigaba y la amenazaba.

Según las primeras investigaciones, Solís habría planificado el crimen porque antes de cometerlo fue a la casa de Noguera a buscar a los niños. Los dejó en la casa de sus padres y regresó. Minutos después el agente penitenciario mató a Noguera y fue hasta otras dos viviendas linderas, donde ejecutó de un certero disparo en la cabeza al resto de las víctimas.