Facundo Solís, el autor del quíntuple crimen que sacudió a la ciudad el pasado viernes solo tiene una falta grave en su carrera como agente penitenciario: haber sido sancionado por la fuga de dos presos de la Unidad Penitenciaria N° 1 de la ciudad de Coronda, en el departamento San Jerónimo.

La misma ocurrió el 14 de julio del 2015, cuando dos internos que se encontraban alojados en la zona del pabellón N° 10, lograron vulnerar las reglas de seguridad y escapar por la zona sur del penal lindante al río Coronda y al barrio La Cuarta de aquella ciudad.

Por ese hecho, Solís fue sancionado, junto a otros agentes penitenciarios, "por no haber tomado medidas para evitar la evasión" de los dos reos que lograron escapar de la cárcel corondina. En sí, la sanción fue en base a que el agente no se encontraba en su puesto encargado de vigilar la seguridad perimetral del establecimiento penitenciario.

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Si bien la sanción fue cumplir una serie de días arrestado, el Servicio Penitenciario no expulsó de la fuerza al agente hoy detenido por el quintuple asesinato del pasado viernes 29 de diciembre en Monseñor Zazpe al 4100.

Por fuera de aquella sanción, aseguran desde el Servicio Penitenciario, que no contó con otras faltas graves dentro del servicio.

Solís ingresó al mundo penitenciario el 11 de octubre del 2005 y cumplió funciones en distintas unidades. Pasó por Las Flores, Coronda, Pérez y en los últimos meses prestaba servicios en la Unidad Traslados Judiciales, área creada con la puesta en vigencia del nuevo Código Procesal Penal para trasladar internos del penal hacia los tribunales.

Hasta el pasado 29 de diciembre cumplió doce años y dos meses como agente penitenciario.