Un estudio realizado por científicos del Conicet y de la Universidad Nacional del Litoral, publicado en la revista internacional "Environmental Monitoring and Assessment", y luego también en los medios locales y regionales, evidenció un problema que no es nuevo, pero que con el paso del tiempo se acentúa: la contaminación en la laguna Setúbal.

Según el informe que reproduce la Agencia CyTA-Instituto Leloir, los investigadores registraron una media de 96 botellas por km sobre su margen, una de las mayores concentraciones en aguas continentales del mundo.

LEER MÁS: Contaminación: casi 100 botellas plásticas por kilómetro en la laguna Setúbal

En contacto con UNO Santa Fe, desde la Asociación Civil "Capibara. Naturaleza, Derecho y Sociedad" afirmaron que "el informe sobre la contaminación en la Laguna es la punta de un iceberg", y advirtieron que se trata de la expresión de un fenómeno que se extiende en general al ecosistema de la provincia de Santa Fe, con todos sus ríos, arroyos, lagunas, bañados y humedales.

Para Rafael Colombo, abogado especializado en derecho ambiental y miembro de Capibara, el trabajo de Conicet debe poner en agenda la "necesidad de consolidar marcos políticos de gestión intersectorial (estado, organismos científicos, ONGs, comunidades) e interagencial (Salud, Ambiente, Producción, Desarrollo Social) a nivel local pero también con escala metropolitana e interprovincial".

En ese sentido, Colombo expresó: "Compartimos el diagnóstico del informe pero no creemos que la respuesta a este problema radique exclusivamente en conciencia ambiental individual de vecinos/as de la ciudad y del Gran Santa Fe. Individualizar las causas supone una individualización de la conflictividad ambiental des-responsabilizando al estado. Por el contrario, las causas son esencialmente sociales y colectivas y exigen respuestas en ese sentido".

Para el letrado, lo ocurrido posee una dimensión claramente individual/privada, relativa a las prácticas ciudadanas irresponsables que arrojan residuos y desechos indiscriminadamente, pero, al mismo tiempo, posee una dimensión estructural, colectiva, y pública que advierte sobre la necesidad de generar más institucionalidad en relación a la política ambiental, en clave metropolitana y al mismo tiempo, en clave de articulación inter-jurisdiccional.

Esto supondría por ejemplo, a nivel federal, la intervención de Prefectura controlando los ilícitos asociados a la contaminación por parte de embarcaciones; a nivel provincial, por ser el Ministerio de Medio Ambiente el responsable primario del control de la contaminación en su jurisdicción provincial, entre otras funciones y competencias que surgen de la ley provincial de medio ambiente y desarrollo sustentable N° 11.717; y a nivel municipal o de los gobiernos locales con escala metropolitana (Santa Fe, Rincón, Arroyo Leyes, Monte Vera) por ser los agentes estatales más inmediatos en su jurisdicción para llevar a cabo intervenciones políticas inmediatas. Incluso ameritaría también un abordaje interprovincial por estar comprometido el río Paraná, agregó Colombo.

Propuestas para una solución

A partir del informe elaborado por los investigadores de Conicet y UNL, desde Capibara plantearon algunas propuestas, recuperando la experiencia de una sentencia del tribunal constitucional de Colombia en relación al Río Atrato:

a) Proponer crear un Comité de Prevención y Control de la Contaminación de la laguna Setúbal con la participación del Estado Nacional, Provincial y Municipal, sumado a Universidades y organismos científicos tecnológicos, organizaciones no gubernamentales y garantizar también la participación de las comunidades que posean una interacción directa con este complejo de lagunas y arroyos, entre los cuales sobresale la Setúbal.

b) Crear un Programa de Voluntariado que podría denominarse "Guardianes de la Setúbal" que tenga por objeto profundizar y darle constancia a acciones limpieza de arroyos y lagunas a la par de encarar acciones concretas a nivel educativo.

c) Profundizar el componente ambiental y derechos de la naturaleza en la nueva ley de educación y en la política educativa provincial: Se debe educar y formar a una nueva generación de ciudadanos/as en relación al cuidado del ambiente y de la naturaleza.

"Como dice el Papa Francisco, el clamor de la tierra nos está enviando un mensaje; tenemos que terminar con este modelo productivo absurdo que desperdicia y transforma a nuestra madre tierra en un enorme depósito de porquería", concluyó Colombo.