Messi, la explicación del triunfo
La Selección jugó un flojo partido, pero le alcanzó con la aparición de su figura para ganarle 2-1 a Colombia. Messi y Agüero marcaron los goles.

Martes 15 de Noviembre de 2011

La Selección argentina tiene la fortuna de contar con Lionel Messi. Y es el único argumento que se puede encontrar para justificar el triunfo 2-1 ante Colombia, en Barranquilla, en el marco de la cuarta fecha de las Eliminatorias para el Mundial de Brasil 2014.

Mascherano, a la salida de un tiro libre, marcó en contra para que Colombia tome ventaja en el final del primer tiempo. Pero en el complemento, Messi se rebeló contra el sistema de Sabella y con dos apariciones dio vuelta la historia. Primero marcó tras un rebote en el arquero Ospina y luego comandó el contragolpe que terminó en el tanto de Agüero.

El equipo nacional no pudo mejorar la imagen que dejó ante Bolivia. Pero el resultado acerca un poco de tranquilidad para un ciclo que recién comienza y necesita ir creciendo sobre terreno firme.

El primer tiempo respondió a lo que insinuaron los entrenadores con las formaciones. Mucho lucha en la mitad de la cancha, con circulación de pelota intrascendente, y pocas llegadas sobre los arcos. Como era de esperar, la pasividad se adueñó de los primeros 45 minutos.

Por el lado argentino, Sabella sorprendió al excluir del equipo a Fernando Gago, el mejor jugador ante Bolivia y el único que demostró ser un socio apropiado para explotar la habilidad de Lionel Messi. Pero no solo fue confusa la decisión del entrenador argentino respecto al ex Boca, sino la conformación de un mediocampo diseñado para…nada.

La urgencia de un resultado hizo que Sabella se aferrara a la idea de armar un equipo de atrás para adelante, una falacia que viene engañando y destruyendo la esencia del fútbol argentino. Con una línea conformada por Sosa, Braña, Mascherano y Guiñazú, era imposible imaginar una conexión con Messi e Higuaín. Y el trámite del partido se encargó de confirmar las limitaciones para generar juego o intentar un pase vertical para romper las líneas.

En 47 minutos, Argentina no generó una sola situación de gol. Apenas tuvo un córner y un remate obligado del pobre Clemente Rodríguez que probó ante la ausencia de compañeros. Sobre el final la fortuna se puso del lado de la mezquina Colombia. En un tiro libre ejecutado por Martínez, Mascherano intentó desviar el balón y descolocó a Romero para que el local se ponga 1-0.

Argentina salió a jugar el segundo tiempo con un equipo más acorde a lo que indica su historia. Agüero reemplazó a un Guiñazú que aportó poco, como el resto del equipo, excepto algunos actos de rebeldía de Messi. Pero la modificación no apuntó al foco del problema, la generación de juego.

Solo la fortuna y la genialidad de Messi permitieron modificar una historia que parecía irreversible. El crack de Barcelona apareció primero para marcar al aprovechar un error del arquero Ospina, que no pudo retener un centro débil de Sosa. Y luego La Pulga comandó un contragolpe para habilitar a Higuaín, quien no pudo superar a Ospina con un remate cruzado, pero el rebote le quedó al Kun Agüero para tocar al gol.

La historia volvió a repetirse. Toque intrascendente en la mitad de la cancha. Falta de ideas para generar juego asociado. Pero el destino quiso que Argentina sea tierra de genios. Y solo por eso, la Selección se trajo de Colombia un premio demasiado excesivo.

Franco Robledo

@franco_rp

Redacción A24.com