Miércoles 23 de Abril de 2025
El fútbol mundial se prepara para su edición más ambiciosa. El Mundial 2026, que se disputará entre Estados Unidos, Canadá y México del 11 de junio al 19 de julio, será el más grande de la historia por número de participantes: 48 selecciones por primera vez, con un formato de 12 grupos de cuatro equipos. Una expansión que amplía las posibilidades y abre la puerta a historias que hasta hace pocos años habrían parecido imposibles.
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Noruega y Haaland: ¿el nuevo Bélgica o algo más?
Después de 28 años de ausencia, la última participación noruega fue en Francia 1998, Noruega regresa a la fase final con argumentos sólidos. La pareja formada por Erling Haaland y Martin Ødegaard es de nivel mundial, y el grupo cuenta con una creciente presencia en las cinco mejores ligas europeas. No es un logro menor: en la clasificación, Noruega venció a Italia en ambos enfrentamientos directos. Sin embargo, los analistas advierten de un riesgo real: la sobrevaloración. La Bélgica de la Generación Dorada llegó al Mundial de Brasil 2014 con enormes expectativas y se quedó en cuartos. El caso noruego guarda ciertas similitudes. Existe, no obstante, un factor diferencial: Haaland tiene la capacidad de alzarse con la Bota de Oro y arrastrar a su selección más allá de cualquier previsión lógica.
Japón: la generación que quiere los cuartos de final
La selección japonesa fue la primera en clasificarse para el Mundial 2026, sellando su billete en marzo de 2025. No es casualidad: este Japón no es el de hace veinte años. Takefusa Kubo, Kaoru Mitoma y Wataru Endo representan una generación forjada en los mejores campeonatos europeos, con un estilo de juego perfectamente definido basado en el pressing organizado, las transiciones rápidas y una disciplina táctica difícil de replicar. Los antecedentes son elocuentes. En Qatar 2022, Japón derrotó tanto a España como a Alemania en la fase de grupos, protagonizando dos de las mayores sorpresas del torneo. Más recientemente, la selección nipona también venció a Brasil en un partido amistoso. El objetivo declarado del combinado asiático es alcanzar por primera vez en su historia los cuartos de final. A la vista de su evolución, nadie debería descartarlo.
Colombia y Ecuador: Sudamérica tiene mucho que decir
Dos selecciones sudamericanas se perfilan como candidatas a dar la campanada. Colombia llega con un estado de forma envidiable: fue finalista en la última Copa América y posteriormente venció a la Argentina campeona del mundo. El regreso de James Rodríguez en gran nivel, sumado a Luis Díaz, Jhon Durán y Daniel Muñoz, configura uno de los ataques más temibles del torneo. Tras la ausencia en Qatar 2022, la selección cafetera se clasificó con comodidad. Si encuentra equilibrio defensivo, puede ser uno de los equipos más incómodos de enfrentar. Ecuador, por su parte, construye su proyecto sobre Moisés Caicedo, Piero Hincapié y el joven Kendry Páez. Una identidad clara: pressing alto, transiciones rápidas y defensa agresiva. La juventud y la fisicidad del equipo lo convierten en un rival difícil de controlar para cualquiera.
Marruecos y Senegal: África aspira a algo histórico
La experiencia de la semifinal de Qatar 2022 sigue fresca en la memoria colectiva de Marruecos. Achraf Hakimi, Sofyan Amrabat, Hakim Ziyech y Brahim Díaz conforman un bloque de altísimo nivel. La estructura defensiva del equipo es sólida, aunque persisten algunas preocupaciones por los problemas físicos de Azzedine Ounahi y Hamza Igamane. En el Grupo C, los marroquíes se enfrentarán por primera vez a Brasil en fase de grupos, un duelo que promete ser uno de los más atractivos del torneo.
Senegal es probablemente la selección africana más completa desde la Costa de Marfil de 2010. Sadio Mané, Kalidou Koulibaly, Nicolas Jackson, Iliman Ndiaye y Pape Matar Sarr forman una plantilla de enorme talento. Los senegaleses han vencido tanto a Inglaterra como a Brasil en los últimos años, y suman ya dos Copas de África. En el Grupo I se medirán a Francia y Noruega: un reto enorme, pero también un escaparate global inmejorable.
Las sorpresas internas: las convocatorias de las favoritas
España, Francia y Brasil
Más allá de los outsiders, las grandes selecciones también esconden sus propias incógnitas. En España, Luis De la Fuente ha elaborado una prelista de 55 jugadores de la que saldrá la lista definitiva de 26. Las dudas se concentran en la defensa: la recuperación de Dani Carvajal no está garantizada, y al flanco derecho asoman Marcos Llorente y Pedro Porro. El joven Víctor Mosquera dejó buenas impresiones en el amistoso contra Egipto, mientras que Dean Huijsen regresa tras meses de ausencia. En el centro del campo, Pablo Barrios podría ser el nombre sorpresa si supera sus problemas físicos, y Víctor Muñoz ganó enteros tras la ventana de marzo. En ataque, Lamine Yamal, Nico Williams y Álex Baena parecen inamovibles; la sorpresa puede llegar de Gonzalo, que se disputa un puesto con Morata.
Francia afronta la última convocación de Deschamps al frente de los Bleus con vocación ofensiva. Los nombres en disputa son Rémy Cherki, Désiré Doué y Bradley Barcola, que compiten por el último puesto entre los mediapuntas. Maghnes Akliouche, del Mónaco, es otro emergente para el ataque. El punto débil declarado son los laterales, con Jules Koundé y Lucas Digne sin estar en su mejor momento en sus respectivos clubes.
En Brasil, Carlo Ancelotti lleva en el banquillo desde junio de 2025 y ha devuelto la identidad al equipo. La gran incógnita es Neymar: el delantero intenta recuperarse con el Santos, pero desde 2022 no ha mostrado el nivel exigible para este torneo. Ancelotti le dará una oportunidad hasta la convocatoria definitiva. Entre los jóvenes, Estevão, del Chelsea, es el nombre más destacado como posible sorpresa. Cabe señalar que Rodrygo se ha lesionado y no estará en el torneo.
Alemania, Argentina y Portugal
Alemania tiene en Lennart Karl la gran sorpresa del grupo de delanteros según los analistas. La situación del nueve es un auténtico enigma: Havertz no es un centrodelantero puro, y ni Burkardt ni Undav terminan de convencer. En portería, si Ter Stegen no se recupera del todo, podría tener su oportunidad Jonas Urbig. Nagelsmann, además, estudia la posibilidad de reposicionar a Kimmich en el centro del campo.
En Argentina, el último Mundial de Messi es un incentivo enorme para todo el grupo. Las sorpresas generacionales pueden ser Nico Paz, del Como, o Valentín Barco, del Brighton, llamados a cubrir el vacío dejado por el retirado Di María. Scaloni debe decidir quiénes acompañarán a Messi en el nuevo ciclo. En Portugal, con Cristiano Ronaldo a sus 41 años, la pregunta es cuándo, y si, Martínez lo relegará al banquillo. Los jóvenes João Neves y Renato Veiga ya están consolidados, pero nombres como Carlos Forbs y Pedro Gonçalves pueden emerger como novedades.
Estados Unidos: jugar en casa como factor decisivo
El país anfitrión llega al torneo con Mauricio Pochettino finalmente construyendo un equipo cohesionado. Christian Pulisic y Weston McKennie han tenido temporadas brillantes con sus clubes. Jugar en casa es un factor decisivo, y la condición de cabeza de serie les protege de las grandes potencias en la fase de grupos. Alcanzar los cuartos de final sería un resultado histórico para la selección estadounidense.
Un Mundial sin precedentes
El formato ampliado no solo multiplica las posibilidades: también premia la constancia, penaliza los errores y da valor a los equipos con identidad táctica definida. Japón, Colombia, Marruecos o Senegal no son sorpresas caprichosas del azar; son el resultado de años de trabajo, planificación y evolución. El Mundial 2026 promete ser el escenario donde varias de estas selecciones demuestren, de una vez por todas, que han llegado para quedarse en el fútbol de élite.