Reunirse con otras personas para comentar los detalles de un libro siempre ha constituido una excelente herramienta para fomentar la lectura. Sin embargo, en los últimos años, los clubes de lectura han perdido gran parte de su popularidad anterior. Al menos hasta ahora, ya que la singular iniciativa de dos amigas neoyorquinas parece haber desatado un nuevo furor por esta actividad.

Todo se debe, según leemos en el blog "Librópatas", a la popularidad adquirida por “The Outdoor Co-Ed Topless Pulp Fiction Appreciation Society”, un club de lectura neoyorquino formado por aficionadas a la literatura pulp que, en época de calor, se reúne en Central Park para discutir sobre los libros mientras toman el sol en toples.

Esta insólita idea surgió hace cuatro años, cuando las dos fundadoras del club comentaban que en Nueva York la ley permite a las mujeres ir desnudas de cintura para arriba en cualquier lugar donde un hombre pueda hacerlo, aunque muchas chicas lo ignoran. Esa circunstancia, unida a su amor por la lectura, fue el germen de este peculiar grupo que cada vez cuenta con más miembros en su haber.

El objetivo del club, según explicó una de sus responsables a un blog del diario británico “The Guardian”, es combatir la ignorancia y el miedo de muchas mujeres a practicar toples, a pesar de tener derecho a ello. “Cuando se está a 30 grados, cualquiera prefiere estar con la piel descubierta que sudando bajo una camiseta y un sujetador”, defiende la fundadora del grupo.

Aunque aseguran que formaron un club de lectura porque les encantan los libros y quedar con gente a la que también le gusta leer, lo cierto es que muchas personas les acusan de exhibicionistas, puesto que publican muchas fotos de sus reuniones en su web. Sin embargo, desde el grupo lo niegan y aseguran que en general la respuesta de los transeúntes es muy positiva.

En cuanto a la posibilidad de admitir hombres en sus reuniones, aunque han recibido numerosas peticiones de desconocidos, de momento solo aceptan la presencia aquellos que ya sean conocidos por las miembros con anterioridad, ya que en ocasiones también organizan reuniones nudistas en terrazas privadas o se van de paseo sin camiseta por la ciudad.

Hasta el momento, este singular club de lectura solo se reúne en Nueva York, aunque sus fundadoras animan a todas aquellas mujeres que adoren la lectura y disfrutar del sol a que funden otro similar. Siempre, eso sí, que vivan en un lugar en el que el toples sea legal.

Fuente: abc.es