Teletrabajo y flexibilidad: el nuevo paradigma laboral en Argentina

Reportes recientes aseguran que cerca del 64% de las empresas en Argentina ya implementan alguna modalidad de teletrabajo.

Martes 29 de Agosto de 2023

Los paradigmas laborales se enfrentan a un proceso de cambio en todo el mundo, no solo como consecuencia del desarrollo tecnológico, sino también en respuesta a la necesidad de los trabajadores por mejorar sus condiciones laborales. El teletrabajo y los modelos flexibles serían tal vez el resultado más aparente de este proceso.

Teletrabajo en la Argentina

A pesar de que la pandemia del coronavirus ya sería problema pasado en la Argentina, los cambios que esta generó en el mundo laboral todavía se hacen sentir.

El trabajo remoto, implementado como una alternativa para mantener la productividad durante los peores días de la crisis de salubridad, no solo se mantuvo durante este periodo, sino que siguió creciendo en los años posteriores.

Reportes recientes afirman que alrededor del 64% de las empresas que operan en Argentina permiten que sus empleados trabajen de manera remota, aunque con ciertas condiciones. Sin embargo, el 20% ya permite que su personal cumpla con la totalidad de sus tareas sin tener que pisar la oficina.

Modelo remoto vs modelo híbrido

Cuando se habla sobre teletrabajo, en realidad es posible hacer referencia a dos paradigmas laborales distintos: uno completamente remoto, y otro híbrido. Mientras que el primero se basa en cumplir el total de las jornadas mensuales desde casa o centro de coworking, el segundo se refiere a repartir los días de trabajo entre el trabajo remoto y el presencial.

El modelo remoto es ideal para aquellas empresas que buscan empleados en distintas ciudades o países, ya que les brindan acceso a una cartera más grande de talentos a un precio menor.

Por su parte, el modelo híbrido se beneficia principalmente de la flexibilidad, brindándole mejores beneficios y condiciones de trabajo a los empleados, pero sin sacrificar la productividad del negocio.

¿Qué necesitan las empresas?

Cuando hablamos de teletrabajo desde el punto de vista organizacional, lo primero que deben hacer las empresas es diseñar canales de comunicación efectivos para asegurar rutinas de trabajo claras y sin contratiempos. La flexibilidad debe ser un pilar en este tipo de modelos laborales, permitiendo que el equipo tenga un mayor margen de maniobra para realizar sus actividades.

Si la empresa tiene un enfoque principalmente tecnológico, es importante que provea los dispositivos necesarios para que el equipo pueda trabajar de manera remota.

Las empresas que implementan un modelo híbrido, también tienen que realizar cambios estructurales en los protocolos de seguridad, creando medidas que se adapten al menor (e inconstante) flujo de trabajadores.

Desde implementar medidas de control de acceso más estrictas, hasta modernizar los sistemas de videovigilancia tradicionales por equipos más versátiles, como las cámaras PTZ, son solo algunos de los cambios que las empresas pueden realizar.

Este cambio en los protocolos de seguridad incluye también a la ciberseguridad ya que, al contar con un mayor número de dispositivos desperdigados con datos sobre clientes y procedimientos internos, la empresa es mucho más vulnerable.

¿Qué necesitan los empleados?

Por su parte, los empleados también tienen que cambiar los paradigmas instaurados por el trabajo tradicional, empezando por la creación de un espacio de trabajo adecuado dentro del hogar. No se trata solo de contar con los dispositivos para trabajar, sino de modificar espacios y rutinas para asegurar una jornada productiva.

La contratación de servicios de telecomunicación de alta calidad también es importante, ya que es imposible trabajar de manera fluida si no se cuenta con una buena conexión a internet, y una señal telefónica constante. Esta inversión también suele incluir una cámara web y un micrófono para reuniones virtuales.

Del mismo modo, es importante que se desarrollen lineamientos claros sobre los horarios de trabajo y llamadas de emergencia, ya que es común que se desdibuje la línea entre la vida profesional y la privada. A la larga, esto no solo lleva a mayor insatisfacción, sino que incluso puede acelerar el desarrollo del síndrome de agotamiento profesional (burnout).

El futuro del teletrabajo

Aunque algunas empresas insisten en hacer que toda su fuerza laboral vuelva a las oficinas, lo cierto es que estas medidas han sido mal recibidas en todo el mundo, con muchos empleados aceptando reducir su salario con el objetivo de mantener los privilegios de flexibilidad, y otros incluso presentando su renuncia.

Sin embargo, los beneficios del teletrabajo se hacen cada vez más evidentes, no solo para los empleados, sino también para los empleadores, con estadísticas como la productividad y la lealtad incrementando en prácticamente todas las empresas que implementan estos modelos.

Los gobiernos también podrían ver beneficios, como ocurrió en Estados Unidos, donde se habría encontrado una relación entre el trabajo remoto y la caída en la tasa de desempleo. En países como Argentina, donde el desempleo está incrementando, brindar mayor flexibilidad podría traer buenos resultados a mediano y largo plazo.