La columna de Stamateas
Sábado 18 de Noviembre de 2017

Dejar atrás a las exparejas, un gran desafío

Hay varios motivos por los que algunos suelen mirar la vida de un ex para saber cómo le va. Aquí una serie de tips para lograr que eso no sea una condición a la hora de mirar hacia adelante y planificar lo que vendrá.

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Al no tener un proyecto propio muchas mujeres (me dirigiré específicamente a ellas en esta columna) viven criticando la vida del otro. Cómo se peina, cómo se viste, cómo habla, cómo camina, si sale mucho o poco, qué hace, qué casa o qué auto tiene, etcétera. Ahora bien, después de vivir muchos años en pareja, hay mujeres que no se atreven a encarar un proyecto solas. Tienen ganas, tienen ideas, tienen sueños, pero no se atreven a llevarlos a cabo solas.
La falta de confianza hace que sigamos proyectos ajenos o que, lamentablemente, siempre debamos depender de alguien. Cuando esto ocurre, se opaca nuestro brillo, no nos lucimos. Está muy bien que consultemos con personas que nos motiven, pero consultar es muy diferente que llevarnos a alguien a todos lados como amuleto o pata de conejo para sentirnos seguras. ¡Conozco gente que se lleva a su terapeuta cuando se van de vacaciones para tenerlo todos los días por si necesita un consejo!
Muchas mujeres tienen tanta inseguridad interna que no se atreven a nada si otra persona no está con ellas. Esta es la razón por la que es indispensable que aprendamos a reconstruir nuestra confianza. Hay mujeres que cada vez que sienten miedo recurren a su pareja, a su ex, a su hijo mayor, para que ellos hagan lo que ella no se anima a hacer; sin embargo, hay un momento que deben tener coraje y animarse a encarar las situaciones solas. ¡No podemos tener a alguien todo el tiempo a nuestro lado como amuleto para sentirnos seguras! Hay un momento en tu vida en el que te tenés que animar a hacer ese viaje, a estudiar, a ir al banco, a encarar las circunstancias sola. La gente te puede acompañar hasta cierto momento, pero llega un punto en que tenés que seguir sola, porque ya adquiriste confianza, fuerza y valor para hacerlo.
Entonces, ¿cómo adquirís o reconstruís tu confianza? Lo primero que tenés que hacer es pensar: "Si fui capaz una vez, voy a ser capaz ahora". Por ejemplo, pensá: "si pude tener pareja antes, voy a poder tener pareja ahora", "si pude amar y ser amada antes, voy a poder amar y ser amada de nuevo", "si fui capaz de criar hijos, si fui capaz de tener un negocio, si fui capaz de mantener una casa antes, voy a ser capaz ahora". ¡Tenés que reconocer que la capacidad está dentro de vos! En segundo lugar, para construir confianza tenés que aprender a hacer una buena lectura de tus logros. Las mujeres no somos buenas para leer nuestros, aunque sí somos muy buenas para leer nuestros errores y echarnos la culpa. Muchas veces, cuando miramos nuestro pasado, hacemos foco en los errores, y está bien, porque eso nos ayuda a no repetirlos. No obstante, para construir confianza es fundamental que también aprendamos a leer nuestros logros. Por ejemplo, podemos pensar: "en esto estuve bien" o "en aquello actué correctamente". Para adquirir confianza recordá las cosas buenas, tus aciertos, leé tus logros, si no siempre vas a necesitar de un amuletito.
Así como un día se te terminó el acompañamiento de tu papá o de tu mamá porque creciste, hay un momento en que tenés que entrar a la cancha y jugar vos, sin el acompañamiento de nadie. Trabajá en tu independencia, trabajá en la confianza en vos misma, para que cuando tengas la victoria, no solo seas parte de la batalla, sino que también te luzcas, brilles y te lleves la gloria, porque te atreviste a encarar el asunto sin depender de nadie.
Está muy bien que busques gente que te inspire tu vida, pero una vez que obtuviste inspiración, el camino hacia tus metas lo tenés que hacer sola, ¡no te podés llevar a la persona que te inspiró! Tal vez creas que si tenés una pareja, él te va a dar más ganas, más empuje para ir tras tus sueños, tus objetivos personales, pero lo cierto es que si no lo hiciste sola, no lo vas a hacer en pareja, porque una pareja es para vivir cosas de pareja, no para hacer lo que no hiciste sola.
Los proyectos personales se alcanzan individualmente; los proyectos de pareja se logran en pareja.
Andá tras tus objetivos sola, soltá a la gente de tu mente, porque tu mayor inspiración está en tu interior, y por eso no necesitás a nadie de afuera. Buscá información, pero después encará el asunto sola, porque te merecés la victoria, el brillo y la gloria.