La columna de Stamateas
Domingo 21 de Enero de 2018

El amor verdadero

¿Existe una forma de amor falsa?, ¿por qué se cuestionan las formas de entregar cariño a otro? Pautas para analizar este sentimiento.

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El amor al prójimo tiene dos caras: amar al prójimo como a uno mismo. Tenemos que amar a los demás como nos amamos a nosotros mismos. No deberíamos amar a alguien más ni menos ni en lugar de a nosotros mismos. Si solamente amo a los demás, eso no es amor. Y si solamente me amo a mí mismo, eso tampoco es amor. ¿Por qué? Porque el amor verdadero tiene dos aspectos.
Si vos amás al otro y no te amás a vos mismo, te convertís en una persona débil afectiva, te desgastás y, con el tiempo, te llenás de resentimiento. Si siempre estás pensando en alguien más, si siempre sos solidario con la gente, y te olvidás por completo de vos mismo, incluso podés terminar enfermándote. Muchos padres cometimos el error de decirles a nuestros hijos de chicos que tenían que compartir los juguetes. Es como si el nene te dijera a vos: "Tenés que compartir tu coche". Si vos no compartís tu coche, ¿por qué querés que él comparta los juguetes que son una extensión de él? Lo que ocurre es que hemos puesto el foco en el otro pero, si yo amo al otro y no me amo a mí mismo, eso no es amor.
Si vos te amás a vos mismo y no amás al otro, eso tampoco es amor. Se llama egoísmo. La cultura egoísta en la que vivimos nos dice: "Amate vos, el otro no importa". Pero para disfrutar vidas plenas, necesitamos unir ambas cosas: "Amar al prójimo como nos amamos a nosotros mismos". Si yo me amo solo a mí y no considero al otro, voy a sufrir. Es como la persona que estaciona el coche delante de una rampa. Con ese acto, está demostrando que no le importa el otro. Tenemos que amarnos de manera equilibrada y respetarnos, sin olvidarnos del otro.
¿Qué significa amar al prójimo?
1. Tener empatía hacia el otro
Hoy más que nunca tenemos que desarrollar empatía. La empatía es pensar cómo me sentiría yo en el lugar del otro. Cuando alguien te cuenta un problema, ¿qué palabras le dirías? Si tuvieses vos ese problema, ¿qué palabras te gustaría que te dijeran? Empatía significa "ponerse en los zapatos del otro". Amar al otro es pensar como me sentiría, si a mí me hicieran lo que yo voy a hacer.
2. Tener bondad hacia el otro
La bondad consiste en hacerle la vida fácil al otro. Ser bondadoso no es ser tonto ni sensible, sino facilitarle las cosas a alguien. Cuando vos ayudás a que la vida de alguien sea más sencilla, sos una persona bondadosa. Altruismo es lo mismo y quiere decir renunciar a algo para dárselo a otro, pero no porque el otro te va a dar algo a cambio sino porque vos decidís renunciar a eso. Amar al otro es dejarle la última porción de torta a alguien.
¿Qué significa amarnos a nosotros mismos?
Tener deseo y disfrute. Desear es tener ganas de algo. Cuando vos tenés ganas de algo, te esforzás para conseguirlo. Si querés un coche cero kilómetro, no solo repetís: "Quiero el coche", sino que trabajás más para ahorrar y ser capaz de comprarlo. Pero cuando finalmente tenés el coche, necesitás tener la capacidad de disfrutarlo. Mucha gente tiene bienes pero no los puede disfrutar. ¿Por qué? Porque tienen deseo pero no tienen capacidad de disfrute.
La gente que se ama desea y disfruta. Muchas parejas se separan porque él quiere a esa chica, la desea; pero cuando la tiene, no la disfruta... y desea a otra. Cuando vos deseás algo pero no lo disfrutás, no te estás amando a vos mismo. Lo primero en la vida, antes de amar al prójimo, es cuidarme a mí mismo. Cuando ocurre un accidente, el protocolo médico dice que hay que cercar el perímetro porque si el médico va a ayudar al accidentado, no puede haber dos heridos (el que está herido y el médico). Es decir, que el médico cerca el perímetro porque se está cuidando a sí mismo.
La vida no empieza amando al otro, sino amándote a vos mismo y diciendo: "Lo voy a desear". Está bien llenarte de deseos pero también llenate de disfrute y marcá el perímetro. Porque solo cuando te cuides, podrás ayudar a los demás. Hay tiempos que son solo tuyos, hay cosas que tenés que regalarte vos mismo. Amate, cuidate y respetate porque solo cuando lo hacés con vos mismo, podés hacerlo con los demás. Quien se ama, ama. Quien no se ama, no ama.
Amar al prójimo como a uno mismo marca un balance: cada vez que hagas algo por alguien, hacelo también por vos; y cada vez que te des algo a vos mismo, salí a dárselo a alguien más. No es todo para el otro ni todo para vos. Este es el mejor mensaje para este nuevo año que comienza:
En mi vida hay para el otro, cuando empiezo por mí.