Pensemos acaso si se nos hace sencillo pensar en un bebé, un niño o un adolescente como un sujeto envejeciente. Seguramente hicimos un esfuerzo para razonarlo de esa manera. Ciertamente no pasa lo mismo cuando debemos realizar lo mismo con el binomio viejo-envejecido, y los unimos casi como dos palabras que pueden fundirse en un mismo significado.

Nuestra mente, presa de estereotipos y construcciones sociales arrastra contenidos que convencionalmente atribuimos para a partir de ellos expresar ideas, pensamientos y creencias.

Pero, si pudieramos por un momento "resetearnos" y ahondar un poco mas en el mar del envejecimiento, ¿Qué podríamos advertir?.

Entender el envececimiento como un proceso dinámico, gradual, natural, e inevitable que provoca cambios en múltiples esferas es comprenderlo como evento que transcurre en el tiempo y está delimitado por éste. En su paso, genera un conjunto de modificaciones morfológicas, fisiológicas, bioquímicas y psicológicas consecutivas a la acción del tiempo sobre los seres vivos. Según sea nuestra vida, las decisiones que tomemos, las acciones que realicemos, mejor o peor será nuestro proceso de envejecer, dado que este depende de la base del capital genético con que nació y a los aportes físicos, dietéticos y culturales/contextuales que recibimos y cultivamos.

Este enfoque, nos muestra que LA VEJEZ; ES EL RESULTADO DEL PROCESO DE ENVEJECEMIENTO.

Las investigaciones demuestran que este proceso posee programas donde se activan rutas un poco más rápidas, y donde se genera a partir de ello, algunos deterioros o involuciones en comparación de etapas anteriores.

Ejemplo de ello es lo que sucede a los 30 años, donde algunos científicos ubican el "primer deceso importante a distintos niveles", o a los 4, donde el plano físico y cognitivo sufre de un declive interesante, siendo cada día un poco mas marcado si no hiciéramos nada para revertirlo, o al menos, mantenerlo.

Este justamente, es el punto,. ¿Para qué nos sirve conocer esto?. Los gerontólogos y psicogerontólogos, nos dedicamos a diseñar planes de envejecimiento saludable como alternativas de vida óptima, que apunte al desarrollo y potenciamiento de los aspectos físicos, emocionales y sociales del adulto, a fin de alejar el envejecimiento patológico y el usual, llegado al alcanzar el óptimo como estilo de vida.

Si bien algunos países ubican el inicio de la vejez a los 60 años y otros a los 65 (según sea el desarrollo o subdesarrollo de dicho país), comenzar a ser parte de propuestas que retrasen y eviten el envejecimiento patológico es recomendado desde los 45 años, ya que como se mencionó, es una etapa clave en el proceso de envejecer. Este es el motivo por el cual adultos cada vez mas jóvenes comienzan a entrenar su mente en una suerte de fitness cerebral, donde además de obtener numerosos beneficios a nivel cognitivo, se suman los sociales, emocionales y físicos que revisten de calidad de vida nuestro paso por el calendario.

Envejecer y Vejez son parte del proceso, si sabemos envejecer bien, la vejez será la última etapa del camino, pero no por eso la viviremos con desgano, apatía, o limitaciones. Vos, ¿Que decisiones para envejecer bien estás tomando hoy?

Si tenes dudas o comentarios podes escibirme a lailatomas@hotmail.com.