Opinión
Domingo 28 de Enero de 2018

Es hora de que crezcamos los grandes

Por Daniela Leiva Seisdedos

No podemos ir a buscar a nuestros hijos a las morgues o visitarlos en los cementerios.

¿Y qué mayor bien pueden tener los padres que sus propios hijos? Decir NO. Llorar sobre la leche derramada.

Los padres se tienen que hacer cargo, los hijos no piden nacer. Cuando tenemos un hijo la responsabilidad principal es nuestra no de las autoridades, NUESTRA. Está en juego nuestra responsabilidad y la social. Sin casco, sin nada, SIN VIDA.

Yo prefiero que me diga "mamá es mala" porque le digo que no antes que lo llore toda la vida, es difícil ser padre, la pucha que es difícil. Seamos honestos, es más fácil decirle a un hijo "sí a todo" que ponerse serios y decir NO. No seamos padres atravesados por el dolor, los hijos nacieron para sucedernos.

Nadie nace para ser padre, lo vamos ejerciendo a medida de los pasos que ellos, nuestros hijos van dando, pero somos responsables. Las autoridades ayudan pero... manejar a los siete, ¿ir cuatro, cinco en una moto? ¿es normal?

"Pobrecito el nene, quiere manejar y no sé cómo decirle que no", "total estamos en vacaciones", todo permitido incluso que se nos vaya la vida. Nuestros hijos no deben ser tiranos, no debemos decirle a todo que sí. Cinco en cuatri, si para sacar el carnet de conducir me piden exámenes de todo, porque para manejar estos cachivaches, NO. Es un vehículo, esa es la responsabilidad social. Pensemos nos estamos acostumbrando a ver estas situaciones.

Ah, nos vacunamos contra la fiebre amarilla, sí genial, no vaya ser que un mosquito traicionero, ojo se que la fiebre amarilla mata, pero largas colas para vacunarnos. La vida no es joda, pero nos vacunamos a favor del sentido común ¿hay vacuna?.

Gracias a DIOS todos los padres no somos iguales y sí me cuesta ser madre.