La columna de Stamateas
Sábado 16 de Diciembre de 2017

Fin de año, ¿momento de las nuevas oportunidades?

Este período suele convertirse en sinónimo de reflexión y balance, pero qué pasa con los cambios. Claves para analizar.

BERNARDO STAMATEAS.jpg
Fin de año es por lo general un momento en el que tenemos en cuenta la idea del tiempo. Solemos pensar: "Qué rápido pasó el año" y considerar qué metas nos gustaría alcanzar en el año entrante. En el griego existen dos términos distintos para referirnos al tiempo. Uno es cronos, de donde viene cronómetro, y representa el tiempo material. Y el otro, que no tiene una traducción exacta al español, es kairós y significa oportunidad.
¿Qué es el kairós? Es la oportunidad, el momento especial, donde todo lo que no sucedía empieza a suceder. Necesitamos aprender a administrar bien el cronos, que es el tiempo cronológico, pero también a detectar el kairós, es decir, las oportunidades que golpean a nuestra puerta a cada momento. ¿Alguna vez has perdido grandes oportunidades en la vida? Todos lo hacemos pero el tren no pasa una sola vez, siempre hay nuevas oportunidades para cada uno de nosotros.
Mucha gente no sabe manejar su cronos, su tiempo cronológico, y es precisamente la que siempre se lamenta al hacer su balance al final de cada año. Estos son algunos de los conflictos más comunes que podemos tener con el tiempo:
Vivir en el pasado
Muchos viven de recuerdos y evocan los años de la niñez o la juventud, las fiestas cuando estaba toda la familia reunida, etc. Cuando alguien vive de recuerdos, no administra bien su tiempo. ¿Por qué uno vive del pasado? Porque no ve desafíos por delante y, si uno no construye sueños nuevos para el futuro, se vuelve al pasado y vive de la nostalgia, de lo que fue y ya no es. Así el tiempo presente cronológico se muere porque la persona no vive en lo nuevo que está construyendo, sino en lo que ya experimentó.
Tenerle miedo al paso del tiempo
Muchos otros le temen al paso del tiempo. ¿Qué les ocurre a ellos? No quieren mirar para adelante y enfrentan la vida con una actitud adolescente. Lo cierto es que todos los momentos y todas las épocas son buenos, ya que son "nuestros momentos" y "nuestras épocas". Cada vivencia que tenemos debemos disfrutarla, tengamos la edad que tengamos.
Sentir que "se me pasó el tiempo"
Algunas personas sienten que se les pasó el tiempo. Son los que se asombran de la velocidad con la que pasa cada año. En realidad, tienen su cronos atado a pautas culturales y creen que "a tal edad, hay que casarse", "a tal edad, hay que tener un hijo", "a tal edad, hay que estudiar". Es decir, que hay una edad para hacer cada cosa y, una vez que esta pasó, ya no es posible hacerla. Entonces dependen de lo que dice la cultura y sienten que, si son mayores y no lograron algo, ya no les queda tiempo. Cuando uno se libera de las pautas que impone la sociedad, es libre del cronos y puede empezar a vivir el kairós, que es el tiempo de la oportunidad.
Sentir que "no tengo tiempo" o que "tengo demasiado tiempo libre"
Hay personas que constantemente repiten: "No tengo tiempo" y lo usan como una excusa para no realizar ciertas actividades. Ellos, en el fondo, no saben organizarse. Por eso, están apabullados y no pueden tomar decisiones. Otros, en cambio, expresan: "Me sobra el tiempo". Ellos no están rindiendo todo lo que podrían rendir y como, no llenaron su agenda de proyectos, sienten que el tiempo les sobra.
Vivimos tiempos donde parecería que todo es negativo, sin duda, un cronos muy especial donde nos encontramos todos bajo presión. Por eso, tenemos que aprovechar cada kairós, cada momento oportuno, pase lo que pase a nuestro alrededor. Dicha actitud nos permite liberarnos del tiempo cronológico y disfrutar a fin de año y cada día del año por igual, sin temores, ni lamentos, ni quejas, ni tensiones. Es posible vivir en "el tiempo de las oportunidades" que incluye tres momentos:
1. Tiempos de visitación
Son las oportunidades que aparecen en casa, los momentos maravillosos que vivimos en familia. Cuando, por ejemplo, nuestros hijos se reciben, se casan, tienen sus propios hijos, etc. Pueden durar minutos, horas o días pero todos disfrutamos por igual.
2. Tiempos de refrigerio
Son los momentos, a cualquier hora del día y sin importar cuánto duren cronológicamente, en los que vienen a nuestra vida olas de alegría, de entusiasmo, de ánimo. Y si estábamos caídos, nos volvemos a levantar. Es el tiempo en el que disfrutamos de emociones positivas y sentimos que todo está bien.
3. Tiempos de cosecha
A todos nos llega un momento en el cual cosechamos todo lo bueno que alguna vez sembramos y no cosechamos hasta ahora. Es el momento cuando, por ejemplo, entre las dos y las cinco de la tarde, vendemos más de todo lo que hemos vendido durante este año. Son tiempos en los que cosechamos en minutos lo que no hemos cosechado en años.
En este nuevo año que comienza, mantengámonos atentos para ver y aprovechar cada oportunidad y preparados para vivir los mejores momentos de nuestra vida.

Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a bernardoresponde@gmail.com.