La columna de Stamateas
Domingo 05 de Noviembre de 2017

La manipulación como forma de relacionarse con los demás

Todos alguna vez manipulamos a alguien o fuimos manipulados. Conocé las formas más populares de detectar esta conducta.

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Ya sea que nos demos cuenta o no, todos estamos rodeados de personas que utilizan la manipulación como forma de relacionarse con los demás y obtener de ellos lo que quieren. Todos alguna vez manipulamos a alguien o fuimos manipulados. Estas son tres de las maneras más comunes de manipular:

1. El manipulador te hace volver atrás
Busca algo que vos querés mucho, que llamaremos A, y te lo da. Y vos estás tan entusiasmado con eso que querés o necesitás, que distrae tu atención en A para sacarte B. Por ejemplo, una mujer se siente sola y piensa: "Necesito un hombre que me abrace". ¿Qué hace el manipulador? Le da cariño. O un hombre siente que no vale nada y ella le dice: "¡Sos un hombre maravilloso!". Y la persona no se da cuenta de que es manipulada porque se siente deseada, valorada. Cuando se da cuenta, ya es tarde porque el manipulador le sacó plata o bienes y desapareció de su vida. "Me engañó y no me di cuenta", se queja pero la realidad es que quien es manipulado estaba tan necesitado de que lo valorizaran, que estaba ciego. Tengamos cuidado cuando nos ofrecen algo que deseamos mucho.

2. El manipulador pide, pide y pide pero nunca da nada
"Alcanzame la sal, o traeme esto y aquello". Y cuando uno le dice: "Bueno, ahora traémela vos". "¡No! Acá el que manda soy yo". El que siempre está pidiendo y nunca da nada es un manipulador. "Al final, yo cedo, cedo y cedo desde hace diez años y ahora él se fue con otra o con otro". ¿Por qué alguien es capaz de ceder durante años? Por temor a perder al otro. Las relaciones sanas son un "tomá y dame", un ida y vuelta, un "hoy por vos, mañana por mí". Hay gente que tenemos que soportar (por su inmadurez), aun cuando sentimos que no la toleramos más. Pero hay otra gente a la que tenemos que resistir. Resistir significa que no hay que tolerarlos, sino tener contacto cero con ellos. ¿Por qué? Porque esos son los manipuladores que tanto daño nos hacen.

3. El manipulador no explicita con claridad
A veces, alguien que te ayuda demasiado quiere algo más. ¿Por qué te está ayudando? Como reza el dicho: "Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía". Esa persona te ayuda, te ayuda y te ayuda... porque te va a pedir algo. Pero no te explicitó qué es lo que quiere. Te está ayudando y, de golpe, un día para el otro, te dice: "Necesito que me prestes plata". Y vos le respondés: "No, ahora no te puedo prestar plata". "¿Con todo lo que yo hice por vos?". ¡Te mete culpa! No explicitó lo que de verdad quería desde el principio. Las relaciones sanas explicitan: "Mirá, yo te voy a ayudar pero necesito que vos me ayudes con esto otro". Entonces al estar explicitado, uno tiene la oportunidad de decir que sí o que no. Pero cuando alguien no explicita con claridad, y además presiona con culpa o con miedo, está manipulando.

Estas son algunas de las principales características de los manipuladores:
-Son mentirosos. Una mentira, dos mentiras, podemos perdonar. Pero la tercera mentira, ya no. Si alguien te miente tres veces, no lo permitas. ¿Por qué? Porque no se puede construir una relación sana en base a la mentira. Hoy en día en la sociedad que vivimos, los que van a triunfar para adelante son los que tienen valores, los que dicen la verdad, los que no engañan. Porque nos han mentido tanto, que ahora encontramos a alguien que dice la verdad y nos parece raro. El que dice la verdad va a triunfar.
-Son chismosos. Tengamos cuidado con los que dicen: "Contame qué le pasó a tal persona"; o: "Tal persona se fue a Europa, ¿quién le pagó el pasaje?". Los chismosos son los que buscan información. Cuidado con ellos porque el que habla mal de otro mañana hablará mal de vos. Algunos comentan: "En mi anterior trabajo, pasaba esto y esto". Siempre que salgas de un lugar, cerrá bien la puerta y se te va a abrir una más grande hacia adelante. Nunca te vayas de ningún lugar dando un portazo. Y evitá al chismoso en cualquier ámbito que sea.
-Meten sospecha. "Y a vos, ¿por qué no te ascendieron?". "¿Por qué siempre esa mujer está sentada al lado de ese hombre?". No dicen nada malo pero meten sospecha. La gente sincera expresa las cosas con claridad. Por ejemplo, vos le comentás a alguien: "¿Viste que Juan llegó tarde hoy". Y esa persona va y le dice a Juan: "¿Viste lo que dijo de vos tal persona?". "¿Qué dijo?". "Que sos un vago". Tengamos cuidado con los que cambian lo que dijimos.

¿Cómo podemos ser libres de los manipuladores?
Poniendo el foco no en lo que el otro hace, sino en lo que yo quiero hacer. Entonces si alguien me pide ayuda y decido ayudarlo, aun cuando me manipule, lo hice porque quise. No lo hice por obligación. De esa manera, nunca me voy a parar en el lugar de víctima porque, aun cuando me engañen, podré decir: "No soy víctima, lo hice porque quise". Así somos libres de todo manipulador.

Si tenés alguna inquietud, podés escribirme al mail: bernardoresponde@gmail.com.