Columna para la tercera edad
Domingo 08 de Julio de 2018

Re-descubrirse en la vejez

Tomar otros rumbos sin importar la edad es la clave.

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La semana pasada fui al cine con mi mamá. Las dos, por iguales y diferentes motivos teníamos ganas de ver "Cuando ellas quieren", película que protagonizan cuatro estrellas del cine, como lo son Diane kiton, Jane Fonda, Candice Bergen y Mary Steenburgen, quienes representan cuatro amigas de entre 65 y 80 años. Ellas, con toda su madurez se dan el lujo de pasarla bien (y hacernos pasarla bien) en 104 minutos de rodaje.

La trama gira en torno a estas amigas que se reúnen cada mes desde hace décadas en su club de lectura, donde eligen un libro por turnos, y lo comentan en la próxima reunión. Así fue que le tocó el turno a la novela erótica de E. L. James, "50 Sombras de Greys", siendo el disparador del desarrollo del film, donde se intercalan escenas de la vida amorosa, familiar y profesional de cada una de estas mujeres mientras leen, se sorprenden y aprenden con el libro.

Consiguiendo esa chispa de calidez que hace recordar que el cine es una actividad de entretenimiento para compartir, la película consigue pasar por un abanico de tópicos gerontológicos que pueden observarse tanto en el consultorio como en la vida.

Duelos que deben superarse. Separaciones difíciles que dejan heridas abiertas. Hijos que se vuelven "padres de sus padres". Sentimientos de soledad que los años exacerban. Exigencias y estereotipos sociales que provocan sensaciones encontradas. Cánones de belleza actuales (mal) basados en la juventud, lo cual conlleva una patada a la seguridad, y hasta el miedo de mostrar el cuerpo a una nueva pareja. Autolimitaciones impuestas debido a la edad. La amistad como sostén de la salud integral. Miedo a la muerte y la enfermedad. La sexualidad vivida y gozada en la vejez. La conservación de la curiosidad a hasta el final, así como otros aspectos que la película supo mostrar sin resultar burda, discriminadora o chocante.

No se quedan atrás los chistes sobre la edad que la comedia con un humor exquisito expresa para derrumbar mitos a través del sentido del humor, así como las escenas que con picardía esta "comedia geriátrica" (como el séptimo arte llama este género que tiene en mayor medida un público maduro), despliega para cautivar al espectador.

Lejos está de ser un drama maravilloso, sino mas bien es una comedia rosa que no tiene más pretensiones que ser un canto a la vida, rescata la idea de que cada uno la vive como mejor puede y que la vejez no es un obstáculo para ello. Le ofrece al público un mensaje que emula que siempre hay lugar para el amor, nadie está muerto mientras pelea, y por supuesto, que es posible re-decubrirse en la vejez.

La película consigue hacernos salir del cine con una sonrisa en los labios, lo cual no es un tema menor, si comparamos otras donde los protagonistas también son adultos mayores.
Espero que la disfruten tanto como mi mamá y yo, y puedan usarla como disparador de futuras decisiones y re-direcciones para estar plenos, sin importar la edad.

Si tenes dudas o comentarios podes escribirme a lailatomas@hotmail.com