Este miércoles se cumplen 17 años del primer partido de Lionel Messi en Barcelona: el 7 de marzo de 2001, debutó en el Infantil B frente a Amposta. Ese fue el primer paso de una carrera mágica, con números parecidos más a un sueño que a la realidad.

La Pulga tenía solo 13 años, había arribado desde la Argentina en septiembre de 2000, y en aquella presentación convirtió un gol. El destino le jugaría una mala pasada al siguiente encuentro con la fractura del peroné, que le costó quedar fuera el resto de la temporada.

Luego llegaría lo conocido: 600 tantos entre Barcelona y la Selección, ocho Ligas, siete Supercopas de España, cinco Copa del Rey, cuatro Ligas de Campeones, tres Mundiales de Clubes, tres Supercopas de Europa, un Mundial Sub 20, un oro olímpico, cinco Balones de Oro y cuatro Botas de Oro.