El boxeador santafesino defendió con éxito el título latino superligero de la Federación Internacional de Boxeo al noquear al mexicano Diego Andrade. Ahora apunta a una eliminatoria mundialista y sueña con pelear más seguido y en el exterior.
11:09 hs - Miércoles 05 de Agosto de 2026
El presente de Alan Crenz atraviesa uno de sus mejores momentos. El boxeador santafesino retuvo el título latino superligero de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) tras vencer por nocaut al mexicano Diego Andrade en el estadio de la Federación Argentina de Box, en una nueva edición del festival La Leyenda Continúa.
Luego de una sólida actuación, el campeón pasó por Mañana UNO, por UNO 106.3, donde analizó la pelea, habló de sus objetivos deportivos y dejó en claro que el próximo paso es meterse definitivamente en la conversación por un título mundial.
"Yo creo que con esta defensa entro entre los 15 mejores del ranking de la FIB. Estando ahí ya te pueden dar una eliminatoria para pelear por una chance mundialista, que es lo que está buscando la promotora", afirmó.
Una preparación de cinco meses y un nocaut inesperado para Alan Crenz
La defensa del cinturón demandó mucho más tiempo del previsto. Crenz explicó que inicialmente iba a pelear en julio, pero la velada fue reprogramada, lo que extendió la preparación durante cinco meses.
Pese al largo trabajo previo, el desenlace fue mucho más rápido de lo imaginado.
"No pensábamos ganar por nocaut. Eso no se busca, pero hay que entrenarse para pelear los diez rounds. Por suerte llegó la mano y lo pudimos terminar antes", contó.
El santafesino reconoció que conocían poco a su rival, ya que el circuito mexicano organiza una enorme cantidad de festivales y resulta difícil conseguir material para estudiarlo.
"Queríamos que el primer round fuera de estudio para ver qué pelea planteaba él. Después vimos que empezó a sentir las manos y que se cansaba. En la esquina me pedían tranquilidad porque la mano iba a llegar", explicó.
El objetivo: pelear más seguido y abrirse camino afuera
Con apenas unos días de descanso junto a su familia y su hijo, Crenz ya piensa en volver al gimnasio.
"Me gustaría pelear cada dos meses. Si terminás bien físicamente, el cuerpo te da. Ojalá pueda hacer una o dos peleas más antes de que termine el año", aseguró.
Pero más allá de la continuidad, tiene claro dónde está el verdadero salto de calidad.
"Lo que más buscamos es pelear afuera. Se gana diez veces más que en Argentina y esas oportunidades también te muestran mucho más", remarcó.
La experiencia en Arabia que le cambió la cabeza
Uno de los momentos que más lo marcó fue su participación en un torneo internacional disputado en Arabia Saudita, donde ganó un combate y perdió el siguiente frente al boxeador que luego terminaría consagrándose campeón.
Aquella experiencia le dejó una enseñanza importante.
"Ese es el nivel que quiero. Ahí no conocés al rival hasta el día del pesaje. Gané la primera pelea, pero llegué muy golpeado a la segunda. Igual fue una experiencia que me hizo crecer muchísimo", recordó.
También destacó que entrenar en Buenos Aires junto a boxeadores de primer nivel le permitió elevar su rendimiento.
"Me di cuenta de que ese es el nivel que te hace crecer. Si aparece la oportunidad de entrenar afuera, haría el esfuerzo porque son decisiones que te hacen mejorar", sostuvo.
El sueño mundialista y una cuenta pendiente
Con el cinturón latino nuevamente en su poder y la posibilidad concreta de ingresar al Top 15 de la FIB, Crenz empieza a mirar el horizonte con ambición.
La reciente vacancia del título mundial de la categoría alimenta la ilusión.
"El campeón dejó vacante el cinturón porque se pasó a otra asociación. Ojalá se dé una eliminatoria y podamos ir por esa oportunidad", expresó.
El respaldo de Colón y el reconocimiento que todavía espera
Crenz entrena de lunes a sábado en el gimnasio de Colón, ubicado debajo de la platea sur del estadio Brigadier López, un espacio que destacó por las mejoras realizadas recientemente.
Sin embargo, admitió que le gustaría sentir un mayor reconocimiento institucional.
"Me gustaría que el club le dé un poco más de importancia al boxeo, pero ya lo normalicé. Sé que Colón es un club muy futbolero", confesó.
También señaló que sueña con protagonizar una gran velada en su ciudad.
"Me encantaría pelear en Santo Tomé. Es un sueño que tengo y ojalá algún día se pueda hacer un evento ahí", afirmó.
Mientras tanto, disfruta del presente. Retuvo el cinturón, sigue invicto como campeón latino y ahora el objetivo es claro: dar el salto internacional que lo acerque a una pelea por el título mundial.