Un 4 de junio, pero 36 años atrás, se oficializaba la llegada de Diego Armando Maradona a FC Barclona. Por aquel entonces era considerado el mejor jugador del mundo.

Esa operación fue una de las más complejas que debió afrontar el elenco español. Cuando apenas faltaban nueve días para el inicio de un Mundial donde Barcelona tomaría un papel protagonista, se concretó el fichaje del Pelusa, cuatro años después de que empezara el interés por el jugador. Y es que, cuatro años atrás, Josep Lluís Nuñez intentó ficharlo, pero el entonces entrenador Lucien Muller desestimó la incorporación.

La AFA no quería que el Dieza abandonara el país hasta después del Mundial 1982. Pero tanta insistencia de Barcelona dio sus frutos: los españoles cerraron la operación por 1.200 millones de pesetas (7,2 millones), una cifra récord en aquella época.

La aventura de Maradona por el FC Barcelona estuvo marcada por la mala suerte. Formó parte del primer equipo azulgrana dos temporadas, en las que sufrió una hepatitis y una grave lesión en el tobillo, hechos que no permitieron a los aficionados del Camp Nou disfrutar todo lo que se esperaba de la calidad del crack argentino. Aún así pudo levantar una Copa del Rey, una Liga y una Supercopa de España.

Dos años después de su llegada, fue traspasado al Nápoles, donde se consagró como uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol.