Ovación

Botta: "El rugby ayudó a formarme como persona"

Lo señaló Guillermo Botta, destacado primera línea, quien arrancó en El Quillá, y luego pasó a Santa Fe Rugby, pero también estuvo en varios seleccionados.

Miércoles 19 de Agosto de 2020

El rugby santafesino cuenta con muchos ex jugadores sobre quienes bien vale la pena profundizar, sobre todo para que las nuevas generaciones observen y aprecien como se inició todo. Un ejemplo de deportista es sin lugar a dudas Guillermo Botta. Un talentoso primera línea, que tuvo la oportunidad de jugar en dos instituciones. Primero, en sus comienzos, en el Club Náutico El Quillá, y posteriormente, en el Santa Fe Rugby Club. Muchos años en primera, muchos años jugando en una posición que requiere el contacto permanente, y una buena preparación.

El rugby santafesino cuenta con muchos ex jugadores sobre quienes bien vale la pena profundizar, sobre todo para que las nuevas generaciones observen y aprecien como se inició todo. Un ejemplo de deportista es sin lugar a dudas Guillermo Botta. Un talentoso primera línea, que tuvo la oportunidad de jugar en dos instituciones. Primero, en sus comienzos, en el Club Náutico El Quillá, y posteriormente, en el Santa Fe Rugby Club. Muchos años en primera, muchos años jugando en una posición que requiere el contacto permanente, y una buena preparación.

"Este tema de la cuarentena la estoy pasando un poco como todos. Cuidándome y cuidando a la familia, continué trabajando, pero hemos perdido como muchos, la parte social, los amigos, el club, y lo mental que es tan importante. Tenemos un vacío un enorme, porque estamos acostumbrados a la vida de club, que son dos o tres veces por semana más el sábado. Pero después bueno, tratando de llevarlo de la mejor manera", le dijo Guillermo Botta a UNO Santa Fe.

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Una de las tantas alineaciones en las que integró el seleccionado de la USR.

Una de las tantas alineaciones en las que integró el seleccionado de la USR.

El actual entrenador de divisiones inferiores de Santa Fe Rugby Club expresó que "igualmente busco cumplir con la cuarentena, yo tengo a mis padres que son grandes, estoy en contacto con ellos, pero por suerte no he tenido inconvenientes en lo económico, cosa que ha mucha gente lo ha perjudicado, y en mi caso no me puedo quejar".

Los comienzos con la ovalada

"En el rugby comencé de muy chico, yo vivía en Boulevard y 1° de mayo, teníamos un pasillo de vecinos. Eran estudiantes, en esa época venían mendocinos a estudiar acá. Entonces me llevaban a Universitario cuando recién empezó allá en La Granja la Esmeralda, pero era ir correr, era muy chico, era una diversión" destacó el exprimera línea de la entidad de Sauce Viejo.

Agregó que "seguramente la gente de Cha Roga se acordará cuando estaban en Alto Verde, en el Club Excursionistas, había otro muchacho que también me llevaba. Ahí uno correteaba, pero siempre me gustó eso. Hasta que, en el año 78, un muchacho Bossi, que jugaba en Liceo y después se fue a Buenos Aires a Banco Nación. Hizo una M14 de CEC, era la primera vez que jugaba en rugby infantil, porque no existía. Al otro año, para pasar a M15 había que ser cadete del Liceo, yo no lo era, por lo tanto, ya no pude seguir jugando. Ahí me invita un vecino a jugar a El Quillá en el año 79".

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 Botta se retiró en 2000, y en el 2002, volvió a jugar hasta el año 2005.

Botta se retiró en 2000, y en el 2002, volvió a jugar hasta el año 2005.

"Con 15 años cuando llegué no había muchas juveniles en Santa Fe, solamente creo que La Salle tenía todo. Cuando voy a El Quillá el primer entrenador fue Aldo Ruiz Díaz. En ese grupo eran todos más grandes que yo, pero estaban Cebolla Ceballos, Alfredo Mordini, Alfredo Ballarini, y otros tantos. Lo que hoy se juega en M15 a M18, yo lo jugué todo en M18, porque no había, solamente se armó una quinta división cuando yo estaba terminando la etapa de inferiores" comentó Guille Botta.

Siguió relatando que "En el 83 paso a jugar en primera división, el entrenador era el Bicho Curcio, igualmente arranqué a jugar antes en primera, porque recuerdo que jugaba en cuarta, era chico y me quedaba con la primera, que en ese entonces lo entrenaba Manolo Pagani". Destacó que "En ese plantel estaban grandes jugadores como Gogue García, Cuerito, el Turco Hass, el Negro Ocaño, y otros tantos, algunos lamentablemente ya no están, pero con muchos seguimos siendo amigos, y mantenemos contacto. Entrenaba en cuarta y jugaba en primera, no se porque, ya que estaba Manolo Pagani, del cual tengo un gran recuerdo, no era muy adepto a recibir gente".

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Uno de los planteles que integró en Santa Fe Rugby donde jugó mucho tiempo.

Uno de los planteles que integró en Santa Fe Rugby donde jugó mucho tiempo.

"En primera debuté oficialmente en el 83, siempre de pilar, ya estaban Willy Ferraro, Aldo Ruiz Díaz, seguía Alfredo Mordini, los hermanos Müller; Guillermo, Marcelo y Enrique; Hernán Lauría, un montón de gente histórica. Lo hice hasta el 89 en El Quillá, momento que tomo la decisión de irme a Santa Fe Rugby", señaló el actual miembro de la comisión directiva de Santa Fe Rugby Club.

El tradicional Seven de El Quillá

Ante de pasar a su nueva etapa en SFRC, Botta recordó uno de los eventos ovalados que todo el mundo tiene presente. "Los sevens de El Quillá eran terribles, por supuesto que me acuerdo de todo. Como yo era amigo del Bicho, del Laucha Doldán, me quedaba y recibía a las delegaciones en la casilla que está en la entrada de El Quillá, que no se si sigue estando. Venían todos los jugadores de Buenos Aires. Recuerdo haberlo visto a Hugo Porta y toda la gente de Banco Nación de esa época"

"Los mejores jugadores venían a Santa Fe, porque en esa época no había muchos torneos de seven. Estaba creo uno que organizaba Córdoba Athlétic, y alguno que otro más. Aparte, acá se les daba alojamiento a los equipos de más de 200km. Osea que venían todos. Era una fiesta, una cosa impresionante, fuera y dentro de la cancha, toda la ciudad estaba, la gente casi contra el lago. Recuerdo haber jugado, porque en ese entonces corría, y en algún equipo B me enganchaba. Ha sido de los eventos más importantes que hubo en la historia del rugby santafesino" manifestó el exjugador quillacero.

El pase a una nueva institución

Siempre cambiar de club es una decisión dura, pero con mucha convicción Guillermo Bota dio el paso y se fue a Santa Fe Rugby que por aquel entonces estaba dando sus primeros pasos. "En el 89 tomo la decisión de irme a Santa Fe Rugby, una decisión muy difícil, yo ya tenía pocos amigos que seguían jugando conmigo. Había en ese momento muchos problemas en El Quillá. Se entrenó muy mal mucho tiempo, me cansé y me fui a Santa Fe Rugby. Ahí empieza otra etapa, en un club que me recibió extraordinariamente bien, como si hubiese estado toda la vida. A muchos los conocía por haber jugado en el seleccionado, caso José De Biaggio, el Fefe Caputto, Tapón Lombardi, Diego Hernández, y con algunos coincidíamos en el gimnasio. Los entrenadores que estaban eran Raúl De Biaggio y el Fino López, que estuvieron mil años".

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Actualmente es dirigente y entrenador de inferiores en Santa Fe Rugby.

Actualmente es dirigente y entrenador de inferiores en Santa Fe Rugby.

"Me sentí como en mi casa desde el primer momento, después mi mujer también jugó al hockey, y se transformó en mi segunda casa, porque hasta mis hijos hacían deportes ahí. Una etapa muy buena, que no concluyó porque sigo ahí" destacó el expilar del seleccionado santafesino. Sostuvo que "Estuve en la etapa que se lograron todos los títulos, desde el 89 hasta el último que no recuerdo cuando fue. Era otro rugby, había primera y segunda, pero siempre se entrenó mucho en el club. Raúl y el Fino eran muy exigentes, y en la forma que se entrenaba antes, que eran muy duros. Cuando llego al club estaba Patricio Favre de presidente, y también Raúl Pautasso, Riobó Caputto, había mucha gente. Se hizo de la nada, los entrenamientos fueron siempre exigentes, no se tomaba agua, te dolía algo y te decían, seguí entrenando".

El mismo club, una nueva etapa rugbística

Guillermo se retiró, no pudo con su genio y sus ganas, y por eso no pasaron más de dos años pare ponerse nuevamente los cortos y los botines, y entrenar, ya en medio de una competencia como el Regional del Litoral que exigía mucho. "Me tocó jugar en las dos etapas, ya que luego pude hacerlo con la llegada del TRL. Recuerdo que jugué hasta el año 2000, con 35 años, ya que ahí dejé de entrenar. En 2001 entrené una división, y en el 2002 el rugby ya había cambiado. Nos quedábamos con un amigo a mirar la práctica, empezó el tema de la defensa, el poste, todas esas cosas. Y en el 2002 me dan ganas de volver a jugar. Hablé con mi familia y volví para despuntar el vicio, y terminé jugando a full".

"En esta segunda etapa con otra generación de compañeros. Ya estaban los hijos de Raúl, Francisco y Nicolás, Leopoldo Maillot, Fito Benavídez, Conrado Ramos, y viví las dos etapas. La de la Fiat y la de Sauce Viejo. Cuando llegué al club se estaba yendo de la Fiat, allí entrenamos y jugamos, y el traspaso a Sauce Viejo. Me acuerdo el primer entrenamiento que fuimos, yo no conocía, nos cambiamos y nos hicieron correr tres kilómetros desde la Fiat hasta el nuevo emplazamiento. No sabía hasta donde tenía que ir, cuando llegamos no había nada. Había unas espinas impresionantes, por eso te digo que era otra época, y alguien le dice, Raúl mira que está lleno de espinas. Si le responde, y como lo vamos a sacar a esto, la respuesta fue con sus cuerpos. Era tirarse al piso, cuerpo a tierra y todas esas cosas que siempre nos acordamos. Estoy convencido que todo eso formó como somos hoy como personas, formaron nuestro carácter", narró el exprimera línea, demostrando con su relato, los dos tipos de rugby que le tocó jugar y ser entrenado.

Más consideraciones

El retiro definitivo. "En el 2005 nosotros clasificamos a la final four, y jugamos en Jockey. Yo ya estaba muy mal del tendón de aquiles del pie, que lo venía maltratando bastante hacía años, y ya estaba cansado de los golpes, pero particularmente eso fue, sino hubiese tirado un poco más, porque me gustaba mucho jugar. Ahí tomo la decisión de no jugar más, no dije nada porque ya me había retirado en 2002 en La Salle con aplausos y todo, cuestión que todavía me hacen ver porque después volví. Jugué ese partido, sabía que era el último, pero después seguí como entrenador".

A cerca de su paso en el seleccionado mayor de la USR comentó que "muchos años jugué en el seleccionado, desde el año 83 que subí a primera hasta el 96 o 97, jugando primero para El Quillá y después también para Santa Fe Rugby. Primero en el seleccionado juvenil que estaba Copete Burgos de Estudiantes, después en primera el Sapo Capelletti, Juan Manuel Mateo, también a Raúl De Biaggio y al Mono Poletti. Fue otra experiencia hermosa que me dio el rugby, viajamos por todos lados, toda la gente que uno conoce, era la posibilidad de jugar a un nivel superior a lo que se jugaba en el club. En el seleccionado, no te digo amigos, pero si que muy buenas relaciones. Jugadores de ese momento siempre me acuerdo de muchos de Gaby Bustos, Michetti, los Bagnarol, Bruzzone, el Colo Irigoyen; los Qüesta, Ordano y Victor Brusa del CRAI. Ahí también agarré varias generaciones, las que dejaban y las nuevas".

Ante la consulta de que le había dado al rugby, Botta comentó que "El rugby me dio la posibilidad de conocer gente, de encontrar un deporte que me encantó siempre. Hasta el día de hoy extraño jugar, ya que era muy feliz haciéndolo. Me generó muchas relaciones, de educarme en un montón de cosas, si bien la educación inicial y principal fue mis padres en mi casa, el club me formó como persona. Todos los entrenadores que tuve, absolutamente todos, me dejaron cosas. Todos me dejaron algo, que lo pude aplicar en la vida, para afrontar momentos complicados, que no he tenido muchos, pero el rugby me dió esa fortaleza como para siempre mirar hacia adelante. El jugador de rugby aprendemos a partir del deporte, que es tan duro, de mirar siempre para adelante".

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Con la tradicional camiseta del Club Náutico El Quillá donde se inició rugbísticamente.

Con la tradicional camiseta del Club Náutico El Quillá donde se inició rugbísticamente.

"El rugby actual lo veo bárbaro, ha cambiado tanto, los entrenamientos son totalmente diferentes. Los chicos hoy tienen un montón de destrezas, trabajan muchas más cosas en comparación a lo que hacíamos nosotros. Ahora hay nutricionista, psicólogo, kinesiólogo, preparadores físicos, son cosas que se avanzó y que son necesarias. En un grupo de 40 no todos somos iguales, y siempre se los trató a todos por igual. Los entrenadores ahora saben que no a todos se los trata de la misma manera, tienen muchas más herramientas. Todo avanzó, nosotros llegamos a hacer con el potro, con la máquina de scrum, una vuelta a la cancha, hoy es impensado. El rugby se entrena todos los días, de lunes a lunes, es otro deporte" refirió Guille Botta en una extensa charla con UNO Santa Fe.

Finalmente, a cerca de cómo puede impactar este parate por el coronavirus en el jugador, señaló que "Este tema de la cuarentena veo que muchos chicos se han desmotivado, y han encontrado y visto el tiempo que te lleva dedicarte al rugby, que es muchísimo. Creo que hay una franja que los jugadores les va costar volver a la rutina de entrenamiento. Se entrena todos los días, y para eso hay que dejar cosas de la vida personal. No queda otra, pero después cuando se largue todo, la motivación va a ser la misma. Este año no creo que se juegue nada. Hay momentos que creemos que se va a jugar algo, capaz que es una expresión de deseo, pero hasta altura de las cosas no lo sabe nadie, ojalá que se pueda jugar algo por el bienestar del jugador".

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