Leandro Aguirre, que integró el fútbol juvenil de Nueva Chicago desde Baby Fútbol, fue asesinado en la madrugada del domingo después de un robo en Lomas del Mirador. Tenía 20 años, vivía en el Barrio Vicente López, de Villa Celina, y en los últimos meses se trataba con Belén, psicóloga de las inferiores del Torito, a quien le habría contado parte de su problemática. Desde el club evaluaban alojarlo en la pensión tras su pedido de ayuda. No llegaron a tiempo.

"El raid delictivo comenzó cerca de las 23.20 del sábado. Junto a dos cómplices, el futbolista asaltó a un taxista en la puerta de un centro de jubilados ubicado en Nolting al 3700, en la localidad bonaerense de Ciudadela y escaparon con su camioneta, una Chery Tiggo", informaron fuentes del caso a Clarín.

"Recorrieron más de 30 cuadras hasta encontrar a sus próximas víctimas: una pareja que había frenado con su Volkswagen Gol en una veterinaria, en Avenida General Paz al 11900, a la altura de Lomas del Mirador. Dos de los asaltantes bajaron de la camioneta y abrieron la puerta del conductor, un ex policía que estaba acompañado de su esposa, oficial de la Bonaerense. El agente retirado, de 35 años, sacó su pistola Taurus 9 milímetros y disparó contra los ladrones, quienes lograron escapar", añadió el artículo periodístico.

Desde las redes sociales, el club Nueva Chicago se mostró cauto y se refirió al caso el domingo a modo informativo, donde además notificó sobre un día de duelo y cese de actividades en las instalaciones de la institución. Además, compañeros y familiares lo recordaron en Facebook, una red social en la que el juvenil se mostraba activo compartiendo estados, frasesy momentos de su vida privada, como la felicidad por la llegada de Elián, su primer hijo que nació en enero.