Ovación
Martes 06 de Febrero de 2018

De milagro no fue una tragedia: el árbitro dejó que le diera 230 golpes

El brutal combate fue parte del torneo de artes marciales de la Ultimate Fighting Championship (UFC).

Uno de los torneos más importantes y sangrientos dentro del mundo de las artes marciales mixtas es el Ultimate Fighting Championship (UFC) que esta semana quedó envuelta en una polémica por una salvaje pelea.

Uno de los principales culpables de lo acontecido fue el árbitro Mario Yamasaki, quien no cuidó el físico de los adversarios dentro del octógono y no detuvo a tiempo la brutal paliza que le propinó Valentina Shevchenko a Priscilla Cachoeira en el UFC Belem.

El juez permitió que la kirguisa nacionalizada peruana pegase de más, y si no hubiese sido porque triunfó por una sumisión, la pelea hoy podría ser recordada como una tragedia. Incluso los periodistas encargados de la transmisión mostraron su disconformidad al aire (Emiliano Cándido y Walter Queijeiro). La brutal estadística del combate marca que la vencedora conectó 230 golpes contra solo tres de la brasileña.

El que no ocultó su indignación por lo acontecido fue Dan White, CEO de la compañía. En su cuenta de Instagram pidió disculpas por el desigual espectáculo y una sanción para el encargado de impartir justicia: "Priscilla Cachoeira, demostraste mucho corazón y dureza en esa pelea. Estoy honrado de que pelees en UFC. Lamentablemente, el árbitro está ahí para protegerte y Mario NO LO HIZO. Esta no es su primera actuación repugnante en el octógono. Otra cosa desafortunada es que no puedo hacer nada al respecto, a lo que solo la comisión brasileña puede. Estoy esperando que luego de este espectáculo aterrador e incompetente nunca vuelva a poner un pie en la jaula".

Embed

Yamasaki el año pasado fue criticado por mantener una actitud totalmente opuesta en una pelea. El juez detuvo el choque cuando Kevin Lee tenía atrapado a Michael Chiesa en una estrangulación al cuello (maniobra denominada mata león), pero dio por terminado antes de que abandone.

"Este tipo está más preocupado por hacer este tonto corazón de mierda (un gesto típico con sus manos), que arbitrar la pelea. Todos quieren que prestes atención a lo que está pasando en la pelea", concluyó White.