Juan Martín Del Potro cayó por 6-1 y 7-6 (7-2) ante el estadounidense John Isner en una de las semifinales del Masters 1000 de Miami, que se disputa sobre canchas duras y reparte 7.972.535 dólares en premios. De este modo, el tandilense vio interrumpida su racha de 15 victorias consecutivas y por ahora no podrá reinsertarse en el top 5 del ranking mundial.

El inicio del encuentro en el estadio principal del Tennis Center de Crandon Park, con un ace de Isner, dio una señal de lo que se esperaba de esta semifinal: un duelo de potentes sacadores, tal como el que Delpo había tenido que afrontar el viernes ante el canadiense Milos Raonic.

Con el físico al límite, para el argentino no era una mala opción la de un partido con puntos cortos, pero el desafío era controlar el arma principal de su adversario, uno de los mejores sacadores del circuito, dueño del mejor porcentaje de primeros saques (70,2 por ciento) y con un promedio de 20 aces por encuentro.

La cuesta arrancó empinada para el tandilense, ya que el norteamericano, 17° en el escalafón mundial, generó su primera chance de quiebre en el segundo game y la aprovechó con una precisa volea cruzada de drive.

Para colmo, Isner no se valía solo de los misiles que le entregaba su servicio (complicaba no solo con el primero, sino también con el segundo al cuerpo de su rival), sino también de la potencia y la profundidad de sus golpes desde la línea de base.

Encima Del Potro arrancó con poca movilidad y sin respuestas de su primer saque, por lo que no solo le resultó imposible presionar sobre el saque del estadounidense, sino que también tuvo dificultades para conservar el propio.

No extrañó que en el sexto juego el argentino entregara otro break point con una doble falta. Isner lo aprovechó con una devolución profunda de drive para adelantarse 5-1 y luego cerró el set en apenas 27 minutos.

A Del Potro le tocaba correr desde atrás otra vez, como le había sucedido frente a Raonic. Más allá del agotamiento que su cuerpo no disimulaba, el aliento permanente de una porción importante del público y algunas respuestas que su tenis empezó a ofrecerle le permitieron mantenerse en partido ante un rival que no decaía, aunque mostraba alguna falencia cuando le tocaba jugar con su revés.

Así ambos mantuvieron sus servicios sin sobresaltos hasta que en el noveno game Isner puso contra las cuerdas a Del Potro: con el marcador 4-4, generó un break point que era virtualmente un match point. Sin embargo el argentino escapó de ese brete e hizo estallar al público en el Crandon Park. El "olé olé olé, Delpo, Delpo", sonó más fuerte que nunca.