El juez de línea Martín Bustos, investigado por ser parte de una supuesta red de prostitución de menores en las divisiones inferiores del club Independiente, fue detenido hoy en una casa de la localidad bonaerense del Talar de Pacheco, en Tigre, informaron fuentes de la policía bonaerense.

La detención de Bustos se produjo en medio de un operativo que, según la policía, se realizó "puerta a puerta" luego de haber localizado primero la "antena donde se comunicaba el reporte de teléfono celular" del árbitro.

La justicia investiga la participación de Bustos en una supuesta red de prostitución de menores de las divisiones inferiores de Independiente y que podría abarcar también otros clubes.

Según dijeron las fuentes policiales, Bustos había logrado engañar a la fiscal "argumentando que se iba a entregar en un lugar" pero ocultándose en otro domicilio.

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El árbitro pudo ser detenido con un operativo cerrojo sobre siete manzanas a la redonda, desde calle Lisandro de la Torre a Coronel Pringles y desde calle Chascomús a Azul de Los Troncos del Talar.

Finalmente, fue detenido en la casa de la calle Chascomús 35, acusado por los delitos de "abuso de menores y facilitación del abuso".

La Justicia investiga abusos a tres jóvenes de entre 14 y 17 años de la divisiones inferiores del club de Avellaneda y a otro futbolista de 19 años, de la cuarta división, que habría actuado como facilitador de los chicos a una red de prostitución que los vinculaba con adultos.

Los hechos comenzaron a ser investigados por una denuncia realizada el martes por el propio club cuando uno de los chicos se quebró y contó lo que había sucedido.

Bustos, de 35 años, es abogado y ocupaba el cargo de Secretario de Seguridad y Prevención de la Asociación Argentina de Árbitros. Aunque había nacido en Trenque Lauquen, vivía en San Isidro. Había estudiado derecho en la Universidad de Buenos Aires, donde se recibió en febrero de 2014 y a los pocos meses también debuta como juez de línea en partidos de la B.

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La última publicación abierta en su página de Facebook es del 30 de septiembre del año pasado. "Feliz, agradecido y disfrutando", escribió junto a diez fotos en las que se lo ve de camiseta amarillo flúo dirigiendo un partido entre Huracán y Unión de Santa Fe. Entonces, los mensajes no hacían más que felicitar a la "Momia", como le dicen sus amigos, por el logro. Pero en apenas 24 horas, el muro de Bustos se llenó de la indignación de los desconocidos. "Violín", "Abusador", "Justicia por los niños abusados", le escribieron esta vez.

Fanático del yoga, y sobre todo el extrema, el Bikram, que se realiza en una sala a 42 grados, Bustos era también seguidor de las llamadas "terapias alternativas". Le gustaba el Arte de Vivir, integraba la comunidad "Limpieza Hepática" y disfrutaba la comida naturista.

Bustos está acusado por los supuestos abusos a los chicos que vivían en la pensión de Independiente, en Villa Domínico. Allí, se alojan 53 chicos de entre 13 y 19 años. Son los que llegan del interior del país y a los que sus familias no pueden pagarle alojamiento propia ni tienen nadie que los reciba mientras intentan cumplir el sueño de convertirse en estrellas de fútbol.

Los chicos que se alojan en la pensión deben cumplir una rutina que incluye el entrenamiento por la mañana y el colegio por la tarde. Y aunque se supone que deben estar antes de las 19;45 en la pensión, pueden tener permisos de salida autorizados por sus padres.

Ayer, se supo que el padre del árbitro, Jorge Horacio Bustos, había sido condenado el año pasado por abuso sexual. Desde entonces, los padres de Martín Bustos dejaron Trenque Lauquen y se instalaron en Escobar.

Según fuentes judiciales, Bustos padre fue condenado por abuso sexual a tres años de prisión en suspenso e "inhabilitación de 10 años para conducir y/o realizar cualquier actividad donde se encuentren inmersos menores de edad", vigente hasta abril de 2027, por hechos ocurridos cuando trabajaba como chofer de un micro de transporte escolar.